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Cada persona sufre la ansiedad de manera distinta y por motivos diferentes. Algunas personas la padecen frecuentemente por las mañanas, otras a lo largo del día debido al estrés diario y en otros casos, esta ansiedad aparece por las noches, dando paso a la ansiedad nocturna.

Desde Arama Natural os explicamos en qué consiste la ansiedad nocturna, cuáles pueden ser sus causas y consecuencias y qué productos con ingredientes de origen natural pueden ser de ayuda.

¿Qué es la ansiedad nocturna?

Se define la ansiedad como la condición de una persona que experimenta conmoción, intranquilidad, nerviosismo o preocupación.

Entenderemos, por lo tanto, la ansiedad nocturna como la expresión de la ansiedad que aparece o empeora en los momentos anteriores al sueño y que incapacita al afectado para relajarse y descansar.

Ansiedad nocturna: Causas

Como hemos comentado, las causas para sufrir ansiedad nocturna son muy amplias y pueden variar de una persona a otra, sin embargo, existen algunas cuestiones que pueden estar detrás de la gran mayoría de los casos:

Estrés

Durante el día, muchas personas padecen ansiedad debido a distintos eventos que han transcurrido en el día, ya sean del ámbito laboral o familiar. Cuando estos eventos son muy intensos o muy frecuentes o mantenidos en el tiempo, es fácil seguir pensando en ellos una vez estos problemas han cesado.

Menores distracciones que durante el día

Cuando nuestra mente está ocupada con los diversos quehaceres cotidianos, no tiene tiempo de enfocarse en aquello negativo que nos hace preocuparnos o padecer ansiedad. A la hora de ir a dormir, al no contar con tantas distracciones, la ansiedad puede surgir.

Preocupaciones imaginarias o anticipadas

A veces pensamos en posibles eventos o consecuencias que podemos experimentar a futuro pero que no tienen nada que ver con nuestra situación actual, lo que nos lleva a padecer ansiedad.

Asociar ciertos eventos con la noche

La ansiedad tiene un componente asociativo, ya que a veces esta aparece cuando asociamos algo a sentirnos mal o a que cierto evento va a suceder. Un ejemplo es asociar ciertos sentimientos o eventos con la noche. Si por las noches discutimos con nuestra pareja, nuestros hijos no duermen o presentamos dolores, podemos padecer ansiedad, aunque estos eventos no se produzcan, ya que los esperamos.  

Respuestas físicas

Durante la noche algunas personas tienden a padecer mayores molestias y dolores físicos, que unidos a la falta de distracciones que les evita centrarse en ellos, provocan mayor ansiedad y problemas para dormir.

Ansiedad nocturna: Síntomas

Algunos de los síntomas principales de la ansiedad nocturna son los siguientes:

  • Taquicardia y/o arritmia
  • Temblores y/o estremecimiento
  • Entumecimiento
  • Sudoración excesiva
  • Mareos y/o vértigos
  • Náuseas
  • Dolores, presión o molestias en el pecho (con sensación de incapacidad para respirar)
  • Fatiga
  • Dolores musculares
  • Excesivo calor o frío

¿Cómo evitar y calmar la ansiedad nocturna?

Tal y como hemos comentado, la ansiedad nocturna aparece a la hora de irnos a dormir, lo que dificulta en gran medida el que podamos descansar correctamente. Para conseguir evitarla o calmarla en el caso de que la padezcamos existen diversos hábitos diarios que podemos seguir y que os detallamos a continuación:

Detectar el problema y buscar ayuda

El primer paso para solucionar cualquier problema es detectarlo, aceptarlo y tratar de enfrentarlo. Para saber cómo actuar frente nuestro caso de ansiedad nocturna es fundamental conocer qué causa está detrás de su aparición, por ejemplo, si aparece por problemas laborales o personales. Aunque en la mayoría de los casos podemos solucionar estos episodios por nosotros mismos, en algunas ocasiones puede ser necesario buscar la ayuda de un profesional.

Hacer ejercicio (sin sobreestimularnos)

El ejercicio es un gran aliado para nuestro bienestar no solo físico, sino también emocional y mental, puesto que activa la liberación de la comúnmente denominada “hormona de la felicidad”, la serotonina, y de otros neuroquímicos como las endorfinas. Además, al estar más cansados, podremos dormir mejor y más rápidamente.

Sin embargo, debemos tener cuidado de no sobre estimular nuestro cuerpo, puesto que podemos conseguir el efecto contrario al activarlo.

Alejarnos de las pantallas

Además de que el uso de los teléfonos u ordenadores pueden hacer que sigamos recibiendo estímulos negativos (correos de trabajo, informaciones personales o noticias que nos provoquen ansiedad), la luz que emiten las pantallas de estos dispositivos dificultan que nuestra mente descanse.

Leer o realizar otras actividades relajantes antes de dormir

Si antes de dormir mantenemos nuestra mente ocupada y enfocada en actividades relajantes como leer, realizar mindfulness etc., evitaremos los pensamientos ansiosos.

La suplementación también puede ser una buena idea para ayudaros a descansar. ¡Os invitamos conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural que contribuyen al correcto funcionamiento del sistema nervioso!