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Existen diversas parasomnias, trastornos de la conducta del sueño, que se producen durante alguna etapa del sueño que no solo pueden afectar a la calidad de este a nivel mental, si no también provocarnos ciertos movimientos. Ya hablamos anteriormente del Trastorno de conducta del sueño en fase REM, por lo que hoy hablaremos de otro trastorno más conocido por su prevalencia, el sonambulismo.

Desde Arama Natural os explicamos qué es el sonambulismo, qué prevalencia tiene, cuáles son sus causas y los factores de riesgo para sufrirlo. Además, también hablaremos de cuáles son sus síntomas y efectos en la salud y cómo se puede prevenir y aliviar.

¿Qué es el sonambulismo?

Según la Asociación Española del Sueño, el sonambulismo es un trastorno de sueño que normalmente se produce en la fase REM, la fase profunda del sueño, cuando la persona está totalmente dormida y el cuerpo se halla bloqueado para moverse, y así evitar cualquier reacción ante los sueños que se están formando en la fase REM. En este caso este proceso no se realiza de forma correcta, puesto que la persona se despierta de forma parcial y puede realizar movimientos.

La característica principal del sonambulismo es que existen episodios repetidos de comportamientos motores complejos mientras se está dormido como si se estuviera despierto, tales como sentarse en la cama, caminar por la casa o incluso salir de ella. El sonámbulo, pese a encontrarse dormido, cuenta con un nivel de alerta suficiente para evitar objetos u obstáculos, pero su funcionamiento cognitivo está alterado. Como su nombre deja entrever, en definitiva este trastorno es conocido como producir deambulación durante el sueño. [1]

¿Qué prevalencia tiene el sonambulismo?

El sonambulismo es muy frecuente en la infancia, se calcula que un 40% de las personas han tenido en su infancia algún episodio de sonambulismo[2], pero en edad adulta es mucho menor, entre un 1 y un 15%[3].

¿Cuáles son los principales síntomas del sonambulismo?

Debido a que la persona sonámbula no es consciente de su condición, normalmente ésta es detectada por otra persona, como la pareja o algunos de los familiares.

Existen algunos signos de que nos hallamos ante un caso de sonambulismo tales como:

  • Caminar, balbucear o realizar otras actividades como en estado de vigilia.
  • No acordarse de los episodios de sonambulismo.
  • Dificultad para despertarse durante estos períodos y/o mostrarse irritable con la persona que pretende despertarlos o guiarlos.
  • Comportamiento inapropiado o incorrecto, más común en niños, como orinar fuera del baño.
  • Gritar, cuando el sonambulismo va acompañado de terrores nocturnos.

¿Cuáles son las causas y factores de riesgo para presentar sonambulismo?

A diferencia de lo que suele pensarse, el padecimiento del sonambulismo no está asociado con problemas psicológicos o psiquiátricos.

Esta disfunción en la etapa REM del sueño que de forma normal debe mantener el cuerpo relajado mientras se producen los sueños, puede tener diversas causas y factores de riesgo que lo generan, entre los cuales:

  • Susceptibilidad genética: Se considera que hasta en un 80% del total de los casos infantiles éstos tienen algún familiar con antecedentes de sonambulismo.[4]
  • Desarrollo inmaduro del cerebro: En el caso de los niños, el sonambulismo puede producirse debido a que el cerebro aún no está totalmente desarrollado y puede serle más complicado entrar y salir del sueño correctamente, produciendo un despertar incompleto.
  • Algunos fármacos, así como la fiebre y las sustancias sedantes (incluido el alcohol), también pueden generar sonambulismo al aumentar la profundidad del sueño.
  • Los cambios de horario del sueño (jet lag, turnos rotativos, falta de sueño) también pueden contribuir a agravar la profundidad del sueño y que aparezca así el sonambulismo.

¿Qué efectos tiene para la salud ser sonámbulo?

A pesar de que durante los episodios de sonambulismo, la persona que los padece cuenta con un estado de alerta suficientemente activado, lo cierto es que el mayor riesgo que pueden sufrir las personas sonámbulas es el hacerse daño al golpearse con algún objeto u obstáculo, así como caerse o incluso salir de casa con los riesgos que eso puede conllevar. Además, pueden sentirse cansadas al no poder descansar correctamente.

Ante la creencia común de que es peligroso despertar a un sonámbulo, lo cierto es que doctor Eduard Estivill, director de la Clínica del Sueño Estivill y de la Unidad del Sueño del Hospital de Catalunya, despertar a un sonámbulo no le supondrá ningún problema, pero puede sorprenderle debido a que él no recuerda lo acontecido.[5]

Prevención y alivio del sonambulismo

Tal y como hemos comentado anteriormente, existen diversos factores y causas que pueden estar detrás de este trastorno del sueño, por lo que es importante que los detectemos y actuemos en consecuencia.

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[1] Asociación Española del Sueño (ASENARCO). Sonambulismo. Recuperado de: http://asenarco.es/sonambulismo/

[2] J. Gállego Pérez-Larraya, J.B. Toledo, E. Urrestarazu, J. Iriarte. Unidad de Sueño. Clínica Universitaria, Universidad de Navarra. Anales Sis San Navarra vol.30  supl.1 ISSN 1137-6627 (2007) Recuperado de: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272007000200003

[3] National Sleep Foundation. Recuperado de:  https://www.sleepfoundation.org/articles/sonambulismo

[4] [4] Asociación Española del Sueño (ASENARCO). Sonambulismo. Recuperado de: http://asenarco.es/sonambulismo/

[5] Redacción. El Universo. ¿Es peligroso o no despertar a un sonámbulo? Recuperado de: https://www.eluniverso.com/noticias/2019/11/29/nota/7627448/que-no-resulta-peligroso-despertar-sonambulo