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Aunque podemos disfrutar de ella durante todo el año, en los fines de semana y en verano, ya sea tras las jornadas intensivas de trabajo como en las vacaciones, podemos tener más ganas de descansar tomando una siesta que nos recargue de energía.

Desde Arama Natural os explicamos qué beneficios tiene la siesta, si tiene efectos en nuestro descanso nocturno, cómo debe ser la siesta perfecta y qué productos con ingredientes de origen natural pueden sernos de ayuda para conseguir dormir bien.

¿Qué es la siesta y cuál es su origen?

La siesta es una costumbre muy generalizada en los países latinos, pero también de ciertas zonas de Asia, que consiste en descansar durante un período breve de tiempo tras el almuerzo con el objetivo de reunir fuerzas y recargarnos de energía para proseguir con la jornada o poder afrontar una noche larga.

El nombre “siesta” se remonta al siglo XI, en que se realizaba aún la división canónica del día. Según las reglas de San Benito de Nursia, quién detalló los horarios que debían seguirse en la vida monástica, el reposo y la tranquilidad debían darse en la hora sexta (lo que para nosotros es el período de tiempo comprendido entre las 12 y las 15 horas). [1]

Además de una costumbre social muy extendida y mantenida, se considera que la siesta también tiene una base y función biológica. Al comer, se produce un descenso de la sangre desde el sistema nervioso al sistema digestivo, lo que produce somnolencia tras comer.

Además, esta somnolencia, también denominada depresión postprandial, suele aparecer, independientemente de haber comido, aproximadamente 8 horas tras el despertar.

¿Cuáles son los beneficios de la siesta para nuestra salud?

El gigante Google y múltiples personalidades como Albert Einstein o Winston Churchill han defendido a lo largo del tiempo esta práctica por sus beneficios. [2] A continuación, os pasamos a detallar algunos de los efectos positivos que se le atribuyen:

  • Contribuye a un control de peso saludable.
  • Favorece la recuperación del sistema musculoesquelético.
  • Mejora el estado de ánimo al reducir el estrés y la ansiedad y promover la liberación de serotonina.
  • Induce a la recuperación del sistema cardiovascular.
  • Mejora los reflejos e impulsa las capacidades cognitivas (memoria, razonamiento, concentración, creatividad y aprendizaje).
  • Contribuye a la mejora defensiva y a recobrar la energía consumida.

¿Puede la siesta afectar a nuestro descanso nocturno?

Son evidentes los múltiples beneficios que tiene la siesta en nuestra salud general, sin embargo, también pueden tener efectos negativos, sobre todo a nivel de descanso.

Cuando realizamos una siesta, sobre todo si esta es larga, podemos sufrir inercia del sueño, es decir, levantarnos aturdidos y desorientados, en ocasiones con cefaleas, pero el mayor problema es que puede ser contraproducente.

Dormimos la siesta para descansar rápidamente y recuperar la energía, sin embargo, este sueño “extra” puede producir que, por las noches, al haber dormido más, nos encontremos menos cansados y más alerta, es decir, que nos cueste más dormir.

A veces las siestas se plantean como un método compensatorio del sueño, es decir, personas que duermen menos horas de las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 7 u 8 horas diarias, toman siestas para compensar este déficit de sueño, cuando lo recomendable sería dormir un poco más cada noche.

¿Cómo debe ser la siesta perfecta?

Como hemos dicho, las siestas largas suelen comportar desventajas no solo para nuestro descanso, sino también para nuestro bienestar general.

Para disfrutar de una siesta realmente reparadora es importante que sigamos las consideraciones siguientes:

  • El lugar en que descansemos debe ser cómodo (un sofá o cama), con una temperatura adecuada, sin ruido ni luz, tal y como lo haríamos durante nuestro descanso nocturno.
  • Es preferible que la siesta se produzca entre las 13 y las 17 horas, nunca después.
  • La siesta debe realizarse en períodos breves de tiempo, entre 10 y 30 minutos como máximo.
  • Tener en cuenta que se trata de un complemento o ayuda, pero no reemplaza el sueño nocturno ni soluciona todos los problemas.

¿Qué productos con ingredientes de origen natural pueden ayudarnos a descansar?

Además de no dormir siestas muy largas y realizar ejercicio moderado de forma diaria para inducir a la relajación y al gasto de energía, existen algunos nutrientes y vitaminas de la alimentación general que pueden ayudarnos a conciliar y mantener el sueño.

Las vitaminas B3, B6 y B12 contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso, a la función psicológica normal y a disminuir el cansancio y la fatiga, mientras que las vitaminas B6 y B12 también contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Si deseáis saber cómo podéis ayudaros a dormir bien os recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y os invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural de la gama Sistema Nervioso. ¡Dulces y reparadores sueños!


[1]  Te Interesa. Redacción. “San Benito, patrón de la siesta”. Recuperado de: http://www.teinteresa.es/religion/San-Benito-Abad-patron-siesta_0_1087093197.html

[2] Vitae. Redacción. “La siesta, un hábito de vida saludable”. Recuperado de: https://www.vitae.es/la-siesta-habito-vida-saludable/