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Dormir no es solo un placer si no también una necesidad. Durante las horas de sueño nuestro cuerpo realiza gran cantidad de procesos tales como recuperar la energía, regenerar y fortalecer los sistemas inmune y musculoesquelético, o realizar la síntesis y recopilamiento por parte del sistema nervioso de las memorias, conocimientos, etc. obtenidas durante el día. Es muy importante, por lo tanto, que tengamos correctos hábitos de sueño para contribuir a una buena salud general. Uno de los factores que pueden condicionar una buena calidad del sueño son las posturas para dormir.

Desde Arama Natural os contamos cómo la postura puede condicionar la calidad del sueño, cuáles son las posturas para dormir mejor y qué productos con ingredientes de origen natural pueden ser de ayuda para conseguir un correcto funcionamiento del sistema nervioso.

¿Cómo afecta la postura que tomamos al dormir en la conciliación y calidad del sueño, así como en la salud general?

La higiene postural se define como un conjunto de medidas cuyo objetivo es mantener la correcta posición del cuerpo, tanto en estado de quietud como de movimiento para evitar posibles lesiones, aprendiendo a proteger principalmente la columna vertebral.

La higiene postural, ya sea durante el sueño como durante la vigilia, es determinante a la hora de mejorar las funciones vitales y evitar molestias o afecciones secundarias, así como contribuir la relajación y a una mejor respiración.

¿Cuáles son las posturas para dormir mejor?

La columna vertebral dispone de vértebras con curvaturas específicas pensadas para el reparto de una determinada carga o presión en ellas. Normalmente, la mejor postura que podemos adoptar es aquella que mantenga esas curvaturas en la posición fisiológica natural, además, ésta suele modificarse durante la noche de manera inconsciente y depender de algunos factores como afecciones y molestias que pueden aliviarse mediante una u otra postura.

Aunque cada postura dependerá de lo que a cada persona le beneficie más, podemos hablar de ciertas posturas que pueden ser más beneficiosas para conciliar y mantener un óptimo sueño, las cuales pasamos a detallar:

Postura boca arriba

La típica frase de “dormir como un tronco” como referencia a que se ha dormido muy bien nos hace pensar en una postura que se basa en el cuerpo recto, boca arriba y con los brazos estirados a los lados del cuerpo o sobre el pecho o abdomen. Esta postura también se utiliza normalmente tras el ejercicio como forma de relajación o durante la meditación.

Esto se debe a que esta postura hace que nuestra columna mantenga su curvatura natural, a la vez que nos facilita tener la caja torácica totalmente abierta para poder llevar a cabo una correcta respiración (como algunos ejercicios de respiración que ya os aconsejamos) que nos induzcan al sueño. Además, esta postura contribuirá a que evitemos realizar malos gestos que pueden producirnos molestias musculares.

Postura de decúbito lateral izquierdo

La postura de decúbito lateral izquierdo, esto es, dormir de manera lateral, preferiblemente sobre el lado izquierdo del cuerpo, es otra de las posturas más positivamente reconocidas.

Esta postura contribuye en los procesos del sistema glinfático (un sistema dedicado a la limpieza de los desechos del sistema nervioso).[1] Asimismo esta postura mejora los ronquidos y la capacidad respiratoria.

Postura en posición fetal

La posición fetal, doblando la espalda y juntando la cabeza con las rodillas, es otra posición que puede ser beneficiosa. Esta postura permite un correcto paso de aire y evita la presión en la columna vertebral.

¿Qué postura debemos evitar si queremos dormir bien?

La postura que en todo caso debemos evitar si queremos conciliar el sueño fácilmente y dormir correctamente es dormir boca abajo o de decúbito prono.

Cuando dormimos hacia abajo nuestra columna vertebral estará totalmente desalineada al no encontrarse apoyada y también crearemos tensión en nuestro cuello y músculos de hombros, brazos y pectorales, produciéndonos molestias.

Además, a pesar de reducir los ronquidos, esta postura no nos favorecerá una correcta respiración al comprimir la caja torácica y el estómago.

¿Cómo podemos dormir mejor?

Además de intentar mantener una óptima postura al dormir para conciliar el sueño y  tener un descanso reparador, será beneficioso que antes de dormir intentemos relajarnos por ejemplo tomando un baño o ducha caliente, evitando las sustancias excitantes, haciendo una actividad relajante como leer, tomando comidas poco copiosas y realizando ejercicios de relajación como ejercicios de respiración, yoga, meditación o Pilates.

Otra manera de facilitar el sueño es a través de la dieta, por ejemplo, es importante consumir melatonina, la cual contribuye a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño, así como algunas de las vitaminas del grupo B, concretamente las vitaminas B3, B6 y B12, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso.

Si quieres tener dulces sueños te recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y te invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural para ayudar al cuidado del sistema nervioso.


[1] Journal of Neuroscience. Hedok Lee, Lulu Xie, Mei Yu, Hongyi Kang, Tian Feng, Rashid Deane, Jean Logan, Maiken Nedergaard , Helene Benveniste. The Effect of Body Posture on Brain Glymphatic Transport (2015) 35 (31) 11034-11044. Recuperado de: https://www.jneurosci.org/content/jneuro/35/31/11034.full.pdf