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Estás a punto de dormirte y de repente ¡PAM!, aparece un espasmo que no has podido controlar. ¿Por qué? ¡Te lo contamos!

¡Hora de dormir! Apagas la luz, cierras los ojos, y tras buscar la mejor postura ya estás cómodo. Poco a poco, tu cuerpo empieza a pesar, desconectas de todo lo que hay a tu alrededor y empiezas a soñar. Hasta que, de repente, en tu sueño tropiezas y tu cuerpo se mueve de forma inconsciente, despertándote.

¿Ha sido un calambre, un espasmo? ¿Qué ha pasado? Te despiertas confundido y quieres saber por qué se producen estos movimientos cuando estás durmiendo o a punto de quedarte dormido.

Es muy común que cuando durmamos, suframos espasmos involuntarios. Esta es la respuesta de nuestro cuerpo, que suele ser de corta duración y a menudo varía su frecuencia. Durante la Fase I del sueño es cuando ocurren estos espasmos. Determinadas partes del cuerpo, generalmente las piernas o los brazos, se mueven de forma repentina y enérgica.

Desde el principio, debes saber que si este espasmo te despierta mientras duermes, no debes preocuparte porque existen estudios que apuntan que hasta un 70% de la población los padecen. Aunque estos espasmos suelen ser comunes a la hora de dormir, debes tener en cuenta que si ocurre a menudo puede afectar a la calidad de tu sueño y vitalidad.

¿Qué son estos espasmos?

Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, estos espasmos reciben el nombre de mioclonías o mioclonos y son un movimiento muscular rápido e involuntario, que no puede ser controlado o detenido por la persona que lo experimenta.

Los mioclonos pueden empezar tanto en la niñez o como en la edad adulta, y existen diferentes tipos.

Aunque algunas formas de estos espasmos pueden aparecer por enfermedades neurológicas, como epilepsia, enfermedades metabólicas o reacciones a fármacos, los mioclonos habitualmente no requieren ningún tratamiento.

De mioclonos existen varios tipos como:

Mioclonos fisiológicos: son aquellos movimientos inconscientes y más habituales que aparecen en personas que no sufren ninguna enfermedad o trastorno. Un ejemplo sería: hipo, sobresaltos nocturnos o los espasmos.

Mioclonos esenciales: generalmente aparecen solos y sin otros síntomas. En la mayoría de los casos no se conocen las causas, aunque pueden ser de carácter hereditario.

Mioclonos secundarios: suelen producirse a raíz de una enfermedad.

¿Por qué se producen estos espasmos?

Hay varios factores que pueden causar espasmos durante el sueño. Generalmente suelen producirse por experimentar una fase de ansiedad, fatiga o estrés. Estos factores pueden provocar la aparición de más temblores y, a su vez, afectar la calidad de tu sueño.

Otro factor es el estímulo que envía el cerebro ante un peligro. Puede que estemos durmiendo y soñando que estamos cayendo o experimentado esta sensación. Ante este peligro, nuestro cerebro reacciona provocando el espasmo.

Finalmente, una última causa son los cambios que experimenta nuestro cuerpo en las distintas fases de nuestro sueño. Cuando nos relajamos, todas nuestras constantes vitales se ralentizan progresivamente y el cerebro, en este caso, envía un estímulo como autoprotección. De este modo, identificamos si estamos dormidos o existe algún otro riesgo.

¿Cómo podemos evitar estos espasmos?

Los espasmos al dormir son habituales y, en muchos casos, no se pueden controlar, pero si reducir mejorando la calidad de nuestro sueño a partir de hábitos saludables. ¿Quieres descubrirlos?

El factor principal es respetar las horas de sueño y conseguir dormir profundamente para al día siguiente afrontar el día con energía y vitalidad. De esta forma, conseguiremos marcar una rutina y descansar.

Consejos para evitar espasmos

  • Sigue una dieta saludable y opta por cenar platos ligeros (ensaladas, poké bowls, arroz con verduras…).
  • Practica ejercicio regularmente para descansar mejor.
  • Deja de lado las bebidas con azúcar o con cafeína como refrescos o café.
  • Antes de ir a dormir, puedes realizar ejercicios que te ayuden a relajarte y a desconectar.
  • Regula la temperatura, la luz y el ruido de tu dormitorio para descansar correctamente.
  • Evita antes de dormir utilizar dispositivos que irradien luz azul como las pantallas del ordenador, televisión o teléfono móvil.
  • En tu farmacia de confianza encontrarás productos que ayudarán a conciliar el sueño. Entre ellos, Seredan-3, un complemento alimenticio natural a base de Griffonia simplicifolia con 5-HTP, Melatonina, Extracto de semillas de arroz con GABA, Valeriana, Glicina, Vitaminas B3 (Niacina), B6 y B12.

Si sufres desordenes del sueño debido a diferentes factores como cambios fisiológicos, la edad, el estrés y cambios horarios, entre otros, Seredan-3 por su contenido en melatonina, te ayudará a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño y a aliviar la sensación de jet-lag por los cambios de horarios.

¡Pásate a los hábitos saludables y disfruta de un sueño reparador! Recuerda que los espasmos son situaciones que experimentan muchas personas y no es un factor que te debería preocupar. Eso sí, si los mioclonos afectan la calidad de tu sueño, es importante que un especialista estudie tu caso para que te ayude a encontrar una solución.

Businessinsider. “¿Por qué te dan pequeños espasmos mientras duermes o antes de dormir?”. Recuperado de: https://www.businessinsider.es/te-dan-pequenos-espasmos-mientras-duermes-antes-dormir-873761

Instituto Europeo del Sueño. “Espasmos al dormir. Qué son y cómo evitarlos”. Recuperado de: https://institutoeuropeodelsueno.cl/espasmos-al-dormir-que-son-y-como-evitarlos/

El País. “¿Por qué nos dan sacudidas cuando dormimos?”. Recuperado de: https://elpais.com/elpais/2017/06/07/buenavida/1496854177_078253.html

Investigación y ciencia. “¿Por qué a veces nos dan espasmos cuando dormimos?”. Recuperado de: https://www.investigacionyciencia.es/noticias/por-qu-a-veces-nos-dan-espasmos-cuando-nos-dormimos-17588