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Ya sea por motivos de ocio, por cuestiones laborales o personales, el no poder dormir durante una o varias noches tiene un efecto negativo evidente sobre nuestro bienestar general. Sin embargo, más allá del cansancio o típicas molestias, existen consecuencias de dormir poco a largo plazo y de mayor gravedad.

Desde Arama Natural os explicamos cuáles son las consecuencias de dormir poco, por qué la falta de sueño puede afectar de manera importante a diversos aspectos de nuestra salud y cómo podemos mantener unos buenos hábitos de sueño.

¿Por qué es importante tener un sueño prolongado y de calidad?

A pesar de que para muchas personas el sueño sea una actividad prescindible, lo cierto es que se trata de una actividad de suma importancia debido a que durante el sueño se realizan múltiples funciones fisiológicas que contribuyen a mantener nuestro equilibrio físico y psicológico, como por ejemplo, reestablecer la energía celular o autorregular  el funcionamiento del sistema nervioso central y los demás órganos y sistemas.

¿Cuáles son las principales consecuencias de dormir poco?

Cuando dejamos de dormir los primeros efectos que padecemos son somnolencia, cansancio, falta de concentración, irritabilidad o bajo rendimiento. Además, pueden aparecer otras complicaciones, como las que pasamos a detallar:

Déficit de atención y problemas, de concentración

Tal y como hemos avanzado, durante el sueño nuestro cuerpo realiza una serie de procesos que nos ayudan a mantener nuestro equilibrio físico y psicológico. Durante el sueño, se produce un mantenimiento del sistema nervioso central, en el cual, se consolidan los recuerdos y se eliminan toxinas.

Si no se produce esta fase de “limpieza”, nuestro cerebro cada vez presentará menor rendimiento.

Cambios de estado de ánimo

La falta de sueño puede producir desequilibrios bioquímicos, esto es, en los niveles de neurotransmisores y hormonas que regulan el estado de ánimo.  Asimismo, se cree que la irritabilidad está relacionada con la actividad de la amígdala, una estructura del cerebro encargada de regular las emociones. La falta de sueño interrumpe las conexiones entre la amígdala y la corteza prefrontal, encargada de controlarla, por ello se producen reacciones desproporcionadas o irritables en personas con falta de sueño.

Irregularidades en el metabolismo

Durante el sueño se producen procesos metabólicos como la regulación calórica y de la energía. Al realizarse menos horas de sueño, el metabolismo se modifica y, además de que estas horas se puedan emplear en comer, el cuerpo no puede realizar correctamente los procesos de síntesis, pudiendo aparecer problemas como la obesidad.

Problemas cardiovasculares y de la presión arterial

La falta de sueño puede conllevar a la acumulación de colesterol en sangre.Durante el sueño, nuestro cuerpo realiza una regulación de las hormonas, en este caso en concreto, las del estrés (cortisol y adrenalina). Si se priva a al organismo del sueño de forma continua, este no tendrá mecanismos para controlar estas hormonas, provocando cambios en la presión arterial.

Alteraciones en el sistema inmunitario

Durante el sueño, el sistema inmunitario libera citosinas, unas proteínas que pueden aumentar para protegernos de agentes externos. Si reducimos nuestras horas de sueño o no dormimos, la producción de estas citosinas se reduce, al igual que el resto de las células defensivas y anticuerpos, lo que conlleva que podamos enfermarnos con más facilidad.

Dolor y problemas del sistema musculoesquelético

Según el estudio Arthritis and Rheumatism llevado a cabo por el Dr, Richard J.Bucala, del American College of Rheumatology, una mala calidad del sueño o una cantidad insuficiente del mismo pueden estar relacionados con el debilitamiento y envejecimiento precoz de músculos y huesos y ser una causa de empeoramiento de afecciones como el reuma o la artritis.[1]

Irregularidades del tránsito intestinal

Según un estudio de la universidad de Uppsala, en Suecia la falta de sueño puede contribuir a irregularidades en nuestra flora intestinal.[2]

Inapetencia sexual

Al igual que en los casos anteriores, durante el sueño se realiza la producción y regulación de diversas hormonas, entre las que se halla la testosterona. Si no es posible su producción, esta falta de testosterona puede conducir a inapetencia sexual

Como podéis observar, dormir correctamente no solo es beneficioso para vuestro bienestar a corto plazo, si no para vuestra salud en general. ¡Os invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural para que os ayuden a tener un sueño reparador!


[1] BUCALA, J. Richard, American College of Rheumatology (2018) Arthritis & Rheumatology. ISSN 2326-5205 Recuperado de: https://onlinelibrary.wiley.com/journal/23265205

[2] Benedict C, Vogel H, Jonas W, Woting A, Blaut M, Schürmann A, Cedernaes J. ”Gut Microbiota and Glucometabolic Alterations in Response to Recurrent Partial Sleep Deprivation in Normal-weight Young Individuals”. Molecular Metabolism, 2016. Recuperado de: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212877816301934