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El otoño es época de cambios. Cambia la temperatura, cambia el tiempo, cambian nuestros hábitos diarios…Y todos esos cambios repentinos pueden afectar a nuestra salud, haciendo que enfermemos.

Desde Arama Natural os explicamos cómo hacer que nada os pare este otoño y cómo los productos naturales pueden contribuir a cuidar la  salud en otoño.

¿Por qué debemos vigilar nuestra salud en otoño?

Aunque siempre debemos cuidar nuestra salud, el otoño es una estación de transición entre dos extremos, el verano y el invierno, lo que la hace imprevisible. Una de las causas principales de que nos enfermemos es que nos confiemos en que tendremos temperaturas más cálidas o más frías y posteriormente no estemos preparados para ello.

Así mismo, a medida que van avanzando los días, estos se acortan y disponemos de menos horas de luz solar que pueda reforzar nuestro sistema inmunológico.

Retomar nuestras actividades tras las vacaciones y recuperar nuestros hábitos, en muchos casos, llevando un ritmo de vida frenético, también colabora en que nos agotemos.

¿Qué debemos tener en cuenta para cuidar la salud en otoño?

Muchos de nuestros hábitos diarios pueden ayudarnos a fortalecer nuestra salud y así descender las posibilidades de enfermar. Os damos algunos consejos para  conseguirlo:

Cuida la ventilación de tu hogar y la higiene personal

El otoño es una época en que la humedad aumenta. Las zonas húmedas son focos de aparición de bacterias y hongos, los cuales pueden llegar a nuestro organismo y provocar infecciones.

Para evitar posibles contagios, es importante que ventilemos bien nuestro hogar e intentemos transpirar lo máximo posible, ya que si nos abrigamos más de lo necesario, sudaremos y también podremos facilitar la proliferación de microorganismos.

Vacúnate contra la gripe

Aunque podemos padecerla durante cualquier época del año, los picos de contagio por gripe crecen durante los meses de otoño e invierno. Ser previsor hará que evitemos sus molestos síntomas, siendo esto muy importante en caso de niños, personas de edad avanzada o personas con enfermedades autoinmunes.

Adáptate a la temperatura

Como el otoño es una época tan variable, un día podemos encontrarnos con lluvias y vientos y otro disfrutar de un maravilloso sol, es por esto que no debemos confiarnos cambiando radicalmente nuestra manera de vestir. Si nos abrigamos muy poco corremos el riesgo de pasar frío y resfriarnos y si nos abrigamos demasiado podremos sudar.

Lo más recomendable es vestirnos con varias capas de ropa que podamos quitarnos o ponernos en función de los cambios de temperatura.

Realiza ejercicio físico

La práctica de ejercicio físico, sobretodo al aire libre es una excelente manera de fortalecer nuestro sistema inmunitario e ir aclimatando nuestro cuerpo a la temperatura.

Descansa correctamente

Durante el otoño van descendiendo las horas de luz solar, por lo que segregamos mayor cantidad de melatonina, hormona encargada de regular los patrones de sueño. Si sumamos el hecho de realizar mayor actividad al hecho de dormir poco o estar más cansados incrementamos el riesgo de enfermar.

Cuida tu alimentación

Una buena dieta no solo nos ayudará a sentirnos mejor si no que también contribuirá a evitar posibles enfermedades o infecciones. Muchos alimentos son ricos en vitaminas y minerales que mejoran nuestro sistema inmunológico y  combaten las posibles bacterias que nos infectan.

Los cítricos, el pimiento rojo, el brócoli, el kiwi, las uvas, las fresas y la col, son alimentos con un gran aporte de vitamina C, la cual tiene un papel fundamental en el refuerzo del sistema inmunológico.

También es importante el consumo de alimentos ricos en vitamina B6 como los plátanos, las patatas, las alubias, el grano integral, las legumbres o los frutos secos, ya que esta vitamina contribuye al correcto funcionamiento del sistema inmunitario y disminuye el cansancio y la fatiga.

El aguacate, por su parte, es muy recomendable dado que se trata de un potente antibiótico natural.

Toma infusiones

Las infusiones son una manera ideal de hidratarnos, entrar en calor y obtener nutrientes beneficiosos para nuestra salud y que pueden ayudarnos a aliviar los síntomas de un resfriado o gripe de padecerlos. Por ejemplo, el tomillo  es una planta medicinal tradicionalmente usada por sus  propiedades broncodilatadoras y antitusivas, mientras que el anís verde es un excelente expectorante natural.

También serán beneficiosos los productos elaborados a partir de sustancias de origen natural como la Miel de Eucalipto, el Limón, el Jengibre, el Anís verde, el Llantén, el Tomillo, las Vitaminas E, C, B6, etc., nutrientes que ayudan a calmar y suavizar la garganta y las vías respiratorias y al funcionamiento normal del sistema inmunitario contribuyendo con ello a un otoño saludable.

¡Descubre nuestra gama de productos con ingredientes naturales de base nutricional para cuidarte este otoño y que nada te pare!