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Una de las molestias más frecuentes del invierno es la garganta irritada. Junto con la mucosidad abundante, los estornudos y la tos forman el cuadro sintomático más común, el del resfriado.

Sin embargo, no todas las gargantas irritadas se deben a constipados, sino que pueden existir diversas causas que provoquen esta sensación tan desagradable.

Principales causas de la garganta irritada

Además del resfriado, una infección vírica muy común que suele pasar en unos pocos días sin grandes consecuencias, encontramos orígenes muy variados para esta afección:

  • Gripe y otras infecciones: la faringitis, amigdalitis, mononucleosis, el temido COVID19 o incluso algunas enfermedades que a priori no relacionamos con la garganta, como la varicela o el sarampión, pueden ocasionar dolor o irritación de garganta.
  • Falta de hidratación: por las mañanas es habitual levantarnos con la sensación de tener la garganta irritada debido a que han pasado varias horas sin beber o a que respiramos por la boca durante la noche.
  • Irritación causada por la tensión de los tejidos implicados en el habla: Las personas que fuerzan la voz sea por el tono o por la cantidad de horas que pasan hablando (como es el caso de los profesores, por ejemplo), suelen presentar picores, irritación y molestias de garganta.
  • Consumo o exposición al humo del tabaco: fumar es un mal hábito con consecuencias devastadoras para la salud, y uno de los problemas más habituales de los fumadores es la garganta irritada. Los fumadores pasivos también pueden padecer esta molestia debido a la exposición al humo.
  • Problemas digestivos: a veces, una mala digestión puede provocar una sensación de ardor en la garganta.
  • Exposición brusca al frío: un cambio brusco de temperatura sin estar lo suficientemente abrigados puede provocar que nos duela o escueza la garganta.
  • Ambientes con gases irritantes: algunas sustancias, como productos de limpieza, químicos, etc, son capaces de irritar nuestras mucosas (no solo la garganta, sino también los ojos).
  • Bebidas alcohólicas: contrariamente a lo que nos imaginamos, puesto que se suelen consumir frescas y en el momento no se percibe la irritación, las bebidas con contenido en alcohol afectan a nuestra garganta.

Remedios para la garganta irritada

Existe una importante colección de remedios caseros y tradicionales para esta molestia tan frecuente, sin embargo, si va acompañada de otros síntomas como erupciones, tos persistente, sensación de fatiga o falta de aire o fiebre debemos acudir a nuestro profesional sanitario de confianza para que descarte cualquier tipo de infección importante.

En general, estos remedios buscan el efecto balsámico o hidratante que compense la sensación de irritación y alivie la sensación de ardor o escozor:

Bebidas calientes

Un vaso de leche caliente o una infusión son los remedios más habituales para calmar una garganta irritada. En gran medida se debe a que necesitamos hidratarnos para devolver a esas mucosas su situación normal. Una sopa caliente también podría conseguir el mismo efecto balsámico.

Complementos alimenticios

Los complementos alimenticios, como el T-Less y Broxul están formulados con ingredientes que ayudan a calmar y suavizar la garganta, y además pueden ayudar a combatir otros tipos de molestias. Una vez se padece la molesta tos e irritación, los extractos y vitaminas, que a continuación detallamos, colaboran en el restablecimiento de la normalidad:

  • Los ingredientes con los que está formulado T-Less (tomillo, llantén, aguacate, anís verde y vitamina B6) son de origen 100% natural y ayudan a suavizar la garganta y aliviar la tos productiva. Además, la vitamina B6 ayuda a mantener el sistema inmunitario en condiciones normales.
  • Los ingredientes de Broxul (limón, jengibre, miel de eucalipto y vitaminas E y C), también de origen 100% natural, ayudan a aliviar la tos seca e irritativa. Además, la vitamina C y la vitamina E, también contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.

Además, no contienen grasas, lactosas ni gluten, ni se le han añadido azúcares (más allá de los que contengan naturalmente sus ingredientes). Son bajos en sal y pueden tomarlo incluso los niños mayores de 4 años.

Gárgaras de agua con sal a temperatura templada

El agua templada con sal es un remedio muy antiguo para intentar mantener en buen estado una garganta irritada. Hidrata a una temperatura adecuada y contribuye a proporcionar una sensación de bienestar. Basta con un pellizco de sal en un vasito de agua.

Miel caliente con limón y caramelos de menta

El efecto balsámico y sabor delicioso de esta mezcla la convierten en uno de los remedios tradicionales más populares. Se puede preparar sencillamente en el microondas y el alivio al tomarla es instantáneo. En cuanto a los caramelos, sumamos el efecto hidratante que producen al estimular la producción de saliva a la acción refrescante de la menta.

Abrigar la zona de la garganta

Con frecuencia basta con devolver a la zona del cuello la temperatura adecuada para que no se produzca la irritación, por eso las bufandas y pañuelos serán grandes aliados en invierno. En general, mantener nuestra temperatura corporal en niveles óptimos nos ayudará a evitar la molesta irritación de garganta.

Como decían nuestras abuelas, “los resfriados entran por los pies” así que cuidar que nuestro calzado y ropa sea el indicado en invierno será el primer método para evitar molestias.


[1] Mayo Clinic. “Dolor de garganta”. Recuperado de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/sore-throat/symptoms-causes/syc-20351635

[2] Healthline. “Remedios para el dolor de garganta”. Recuperado de: https://www.healthline.com/health/es/remedios-para-el-dolor-de-garganta

[3] Saber vivir. “12 remedios caseros para el dolor de garganta”. Recuperado de: https://www.sabervivirtv.com/medicina-general/remedios-habitos-para-dolor-garganta_1784