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Ya sea un propósito de año nuevo o seamos constantes en salir a correr o hacer resistencia en el gimnasio, lo cierto es que en muchas ocasiones no podremos evitar sufrir una de las principales lesiones del corredor.

Desde Arama Natural os explicamos cuáles son las principales lesiones del corredor, cuáles son sus síntomas, y cómo podemos prevenirlas.

¿Por qué pueden aparecer las principales lesiones del corredor?

Los runners o corredores son uno de los grupos de deportistas más afectados por las lesiones, sobre todo las de repetición. Éstas, pueden ocurrir por múltiples motivos, como la falta de preparación, el exceso de esfuerzo o entrenamiento, o material y lugar de entrenamiento inadecuados.

¿Cuáles son las principales lesiones del corredor?

Puede que a lo largo de la práctica del running, muchos de sus practicantes hayan sufrido más de una lesión. A continuación, pasamos a detallaros las más frecuentes:

Periostitis tibial

Esta es una de las lesiones más frecuentes en corredores de fondo o largas distancias. Como su nombre indica, consiste en la inflamación del periostio, una membrana que se halla adherida a la tibia y cuya función consiste en nutrir y regenerar este hueso.

El síntoma principal de esta dolencia es un dolor agudo en la zona de la tibia, sobre todo al realizarse un impacto del pie a la hora de salir a correr. Puede presentarse sensación de quemazón y molestia en zonas como los gemelos, también a la hora de realizar acciones tan simples como andar o subir escalones.

Esta lesión se produce porque cuando nuestro pie impacta contra el suelo, emite una vibración que, unida a una sobrecarga de entrenamiento, puede provocar microtraumas en el periostio, por lo que suele manifestarse cuando se realizan entrenamientos intensos o de mayor velocidad.

Fascitis Plantar

La fascitis plantar es otra de las principales lesiones del corredor. Como su nombre indica, consiste en una inflamación de la fascia de la planta del pie, que se manifiesta en un pinchazo agudo e intenso en la base del pie, concretamente en el talón.

Aunque en algunas ocasiones puede ser levemente molesta, en otras se describe como tan desagradable como pisar un clavo o vidrio.

El dolor suele desaparecer cuando se calienta la zona, sin embargo, tiende a reaparecer tras un período de reposo.

Las causas de esta dolencia pueden ser muy variadas, desde un sobreesfuerzo hasta un desgaste plantar de las zapatillas o un calzado inadecuado para nuestra pisada.

Cabe destacar que lesión es más común en aquellas personas con una excesiva pronación (exceso de peso en el interior del pie).

Os ampliamos  la información sobre esta lesión en nuestro post sobre ella.

 Tendinopatía Aquilea

La Tendinopatía aquilea, también conocida como Tendinitis aquilea o tendinitis del talón de Aquiles es una lesión muy frecuente no solo en running, si no en todo el mundo del deporte. Como su nombre indica, se trata de una inflamación del talón de Aquiles, el cual se encarga de transmitir fuerza e impulsar los músculos de los gemelos y sóleo.

Entre sus principales síntomas encontramos molestias en el talón al caminar o correr, pudiendo ser acompañadas por inflamación, enrojecimiento, calor y dolor en la zona, que suelen ser más acusados tras el reposo.

Igual que en los casos anteriores, suele ser producto de sobrecarga muscular, entrenamientos excesivos, falta de calentamiento o estiramientos, calzado inadecuado o traumatismo.

Síndrome de la cinta iliotibial

El síndrome de la banda o cinta iliotibial también es otra de las lesiones más comunes en los corredores. La cinta iliotibial es una especie de banda de tejido fibrosos que inicia en la zona superior de la cadera y  acaba en la parte superior de la tibia, uniendo diversos músculos y huesos como los glúteos, los cuádriceps, la rótula o el fémur.

El principal síntoma de esta lesión es el dolor intenso en la zona de la rodilla, concretamente en la parte superior de donde realizamos la flexión.

Esta lesión se produce cuando, al realizar una flexión de rodilla de más de 30 grados  de manera excesiva, producimos un roce entre la cinta y el lateral del fémur.

¿Cómo podemos prevenir estas lesiones del corredor?

Tanto para prevenir como para calmar la sintomatología es importante en primer lugar hacer caso a nuestros síntomas y acudir a un profesional.

Asimismo, tener en cuenta la duración, intensidad, lugar de entrenamiento y material que utilizamos también nos será de ayuda.

Finalmente, cuidarnos desde dentro será un cuidado imprescindible para mejorar la salud de nuestras articulaciones, siguiendo una dieta adecuada y valorando hacer uso de suplementación que ayude a mantener nuestro sistema musculoesquelético sano.

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