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Los dolores articulares pueden provocarnos sensaciones muy molestas, llegando a ser incluso incapacitantes, limitándonos en nuestra calidad de vida. Debido a esto,  es de vital importancia seguir tratamientos adecuados, pero también tratamientos preventivos. Desde Arama Natural os explicamos cómo puede seros de ayuda la osteopatía y cómo los complementos alimenticios para las articulaciones contribuyen a su bienestar.

 ¿Qué es la osteopatía?

Su nombre deriva de las traducciones griegas de las palabras “hueso” y “sensible” o “que responde a”.  Aunque la manipulación de este tipo tiene larga trayectoria, no fue hasta 1874 cuando el médico estadounidense Andrew Taylor Still fundó la osteopatía como tal.

La osteopatía es una disciplina terapéutica manual enfocada a la anatomía y fisiología del cuerpo humano y a la aplicación  de técnicas que contribuyen a encaminar nuevamente las funciones alteradas. Concibe y trata al cuerpo como a una unidad, y considera que existe una relación directa e interconectada entre todos los sistemas que lo integran,  pudiendo, un trastorno de uno de ellos, afectar a otros.

Como terapia manual, la osteopatía busca el alivio, corrección y recuperación de lesiones y dolores articulares respetando y facilitando la autorregulación del propio organismo, y así evitando la dependencia a soluciones invasivas.

¿Qué dolencias y patologías trata la osteopatía?

Aunque su aplicación puede ser beneficiosa para cualquier patología orgánica, esta técnica es de especial uso en casos de trastornos del aparato locomotor, aplicándose en casos de ciáticas, lumbalgias, cervicalgias, tendinitis, dolores articulares y musculares, lesiones deportivas y dolores post quirúrgicos.

¿Cómo trabaja la osteopatía el tratamiento de los dolores articulares?

La osteopatía estructural, aquella que se centra en el aparato músculo-esquelético y en la postura, tiene como foco de atención la columna vertebral y las articulaciones.

Durante la primera sesión, el profesional osteópata realizará un primer diagnóstico de al menos una hora u hora y media, para conocer nuestro caso y posteriormente pasará a realizar una primera manipulación del esqueleto, para valorar nuestro estado y posibles incorrecciones estructurales.

Tras la exploración, el osteópata podrá determinar el origen y el por qué de la dolencia, para así enfocarse en la zona en concreto y aplicar una u otra técnica.

Además de considerar la totalidad del cuerpo humano y el hecho de que éste cuenta con sus propios mecanismos regulatorios que buscan la curación, la osteopatía plantea recuperar el equilibrio corporal perdido (ya sea falta o exceso de movilidad u otras disfunciones) induciendo los mecanismos de autorecuperación del cuerpo.

La terapia con osteopatía se basa en distintas técnicas terapéuticas tales como manipulaciones y masajes,  técnicas de movilización, estiramiento, de energía muscular etc., siempre realizando movimientos de forma suave. En sus masajes, libera y relaja los músculos así como estira las articulaciones con rigidez.

¿Presenta contraindicaciones?

Antes de empezar la terapia osteopática, el profesional realiza un primer test no únicamente para conocer el origen de la patología, si no también para valorar la aplicación o no aplicación de estas técnicas.

Aunque se trata de una terapia no invasiva, con complicaciones en muy rara vez y sin apenas efectos secundarios, no en todos los casos es posible realizar técnicas de osteopatía, ya que los distintos movimientos que se le realicen pueden ser perjudiciales para el paciente.

Este tipo de tratamientos estarían contraindicados ante patologías que debiliten el estado de las estructuras corporales, como dolencias de tipo tumoral, reumáticas, vasculares o inflamatorias, así como con problemas neurológicos y psiquiátricos. Se deberá tener en cuenta también, la presencia de marcapasos, prótesis o el tener cirugías recientes.

¿Qué beneficios presenta la osteopatía?

Además de poder tratar una gran amplitud de dolencias y ser muy poco intrusiva, la osteopatía ayuda a la mejora de la movilidad general del cuerpo, el equilibrio, la coordinación y la elasticidad.

No solo alivia el dolor, sino que se enfoca en la causa subyacente de éste y ayuda a reducir la tensión postural.

¿Cómo podemos evitar y tratar los dolores articulares más allá de la osteopatía?

Aunque la osteopatía puede ayudar a tratar y sobrellevar los dolores articulares, es importante acompañar la terapia con otros hábitos.

Ejercicio

El ejercicio moderado nos ayudará a potenciar nuestra musculatura y a evitar el sobrepeso, protegiendo nuestras articulaciones.

Una correcta alimentación

Una correcta alimentación, rica en minerales, vitaminas y antioxidantes, que eviten la acumulación de toxinas, así como dejar hábitos como el alcoholismo y el tabaco será beneficiosa para nuestras articulaciones.

Finalmente, la toma de complementos alimenticios que contribuyan al bienestar de las articulaciones.

¡Consulta nuestra gama de complementos alimenticios y mantén unos buenos hábitos!