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El sistema nervioso periférico es la parte del sistema nervioso compuesto por los nervios, cordones de fibras envueltas por vainas de tejido conjuntivo que tienen su origen en el encéfalo o la médula espinal y llegan a las distintas partes del cuerpo.

Estos nervios, cuya función es trasmitir impulsos sensoriales, pueden sufrir lesiones como la neuropraxia, entre otras lesiones nerviosas.

Desde Arama Natural, os explicaremos las partes de un nervio, qué son la neuropraxia, la neurotmesis y la axonotmesis, cómo se producen y cómo se manifiestan, y cómo podemos cuidar los nervios.

¿Cómo es la estructura de un nervio?

Para conocer exactamente en que consisten tres de las principales lesiones de los nervios, primeramente es importante que conozcamos las estructuras que los componen para posteriormente conocer en qué medida se ven afectadas. Las partes que componen el nervio son las siguientes:

Axones

Los nervios están formados por la agrupación de grandes cantidades de axones, que se reúnen en fascículos. Los axones son prolongaciones de las neuronas mediante los cuáles éstas células entran en contacto con otras células neuronales o fibras musculares.

Su diámetro oscila entre 0.1 y 20 micrómetros y su longitud desde unos centímetros hasta más de un metro (como en el caso del nervio ciático).

Axolema

El axolema es una membrana celular que cubre el axón y lo protege del exterior.

Células de Schwann

Las células de Schwann son unas células que producen la mielina, una estructura multilaminar lipoprotéica que forma una capa gruesa en torno a los axones. La mielina no solo protege el axón, si no que dado a que la mielina es un aislante electroquímico, aumenta la resistencia del axolema, y con ello, la velocidad del impulso nervioso.

Endoneuro

El endoneuro es una fina capa de fibras de colágeno dispuestas de forma longitudinal, el cual rodea las fibras nerviosas de los nervios periféricos

Perineuro

El perineuro es una capa concéntrica de tejido conectivo que envuelve los fascículos de un nervio, es decir, las fibras nerviosas ya envueltas por el endoneuro.

Epineuro

Es la capa más externa de la composición de un nervio. Esta capa conjuntiva de mayor grosor, compuesta por células conectivas y colágeno, sostiene los fascículos nerviosos. Asimismo, contiene células adiposas y vasos sanguíneos (denominados vasa nervorum) que aportan circulación sanguínea al nervio.

¿Cuáles son las principales lesiones nerviosas y en qué consisten?

Como hemos avanzado, los nervios pueden padecer diversas lesiones, entre las cuales se encuentran la neuropraxia, la axonotmesis y la neurotmesis[1], y que pasamos a explicar.

Neuropraxia

La neuropraxia es una lesión nerviosa que debido a un politraumatismo, una contusión, una compresión o una isquemia (una detención o disminución de la circulación sanguínea en una zona concreta, que produce un daño celular por falta de oxígeno y nutrientes), se produce una pérdida de la conducción nerviosa. Aunque puede no demostrarse daño estructural en el nervio, estando los axones y el tejido conectivo intactos, a nivel microscópico podría encontrarse una fragmentación de la vaina de mielina, lo que produce el fallo de conducción del impulso nervioso.

Se considera una lesión de grado leve, ya que es transitoria y la recuperación siempre es posible, aunque puede alargarse por unos meses.

Axonotmesis

La axonotmesis es una lesión del axón distal al sitio de la lesión en que las fibras nerviosas se alargan. Puede producirse por compresión, aplastamiento o  tracción. La regeneración del axón es espontánea, puesto que las fibras endoneuronales que han quedado intactas guían la autorecuperación de la zona afectada.

Neurotmesis

La neurotmesis es la lesión nerviosa más grave de las tres. Esta se caracteriza por presentar un corte completo del axón y la vaina de mielina. Aunque a nivel macroscópico no se aprecie el seccionamiento de esta estructura, la pérdida de la función nerviosa es completa (tanto a nivel motor como sensitivo) y la autorecuperación no es posible.

¿Cómo podemos cuidar los nervios para prevenir estas lesiones?

Además de intentar evitar cualquier traumatismo o compresión que puedan tener los nervios, mediante el cuidado de nuestros movimientos, existen diversos hábitos saludables que podemos llevar a cabo cada día para mantener nuestros nervios saludables.

Realizar ejercicio físico y recurrir a la fisioterapia nos podrá ayudar a mantener nuestra salud articular haciendo que las estructuras que recubren los nervios se fortalezcan y actúen como protección de éstos.

El tabaco y el alcohol son sustancias que pueden afectar a la circulación sanguínea y con ello, afectar a los nervios, al actuar sobre los nutrientes y oxígeno que reciben. Reducir o eliminar totalmente el consumo de estas sustancias será beneficioso para prevenir futuros daños al estar degenerados.

Finalmente, la alimentación es otro aspecto importante a tener en cuenta. Para ayudarnos a cuidar nuestros nervios, podemos introducir en nuestra dieta vitaminas como las B1, B2, B6, B12 y la vitamina C, así como minerales como el cobre, el magnesio, el potasio y el yodo que contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso.

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[1] Seddon HJ. A Classification of Nerve Injuries. Br Med J. 1942 págs. 237-239. Recuperado de: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2164137