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No hay nada que le guste más a un apasionado esquiador o snowboarder que la noticia de que las estaciones de esquí están abiertas y con la suficiente nieve para poder practicar su deporte o hobby favorito. Sin embargo, como todo deporte o actividad de ocio, el esquí conlleva sus riesgos, como son algunas lesiones concretas resultantes de su práctica.

Desde Arama Natural os explicamos cuáles son las lesiones más frecuentes del esquí, cómo poder prevenirlas y afrontarlas y qué productos con ingredientes de origen natural pueden sernos de ayuda.

Acerca de la práctica del esquí

El esquí nació en los países nórdicos como un medio de transporte. Cazadores y pastores utilizaban listones de madera y un bastón para deslizarse sobre la nieve y se han encontrado muestras de su uso datadas hace 4500 años.

Sin embargo, aunque el esquí nórdico es muy antiguo, el esquí alpino, el que conocemos como práctica deportiva y de ocio, es mucho más reciente, remontándose a menos de un siglo atrás.

Pero la corta vida de esta disciplina no ha evitado que sea una de las más practicadas en el mundo, por públicos desde cortas a avanzadas edades, con el nivel de accidentes y lesiones que esto comporta.

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes del esquí?

 Como hemos comentado, ya se sea esquiador profesional, amateur o se practique de vez en cuando, el esquí puede conllevar diversas lesiones en las articulaciones, la mayoría debidas a caídas, a contusiones o a malos gestos. A continuación os detallamos las principales:

Lesiones de rodilla

El esquí es un deporte que centra la mayor parte de la atención en las piernas. Mediante la flexión de las rodillas, el esquiador puede controlar la dirección, el impulso o la frenada, es por ello que la rodilla puede verse sobrecargada o dañada. Algunas lesiones de este tipo son la rotura del ligamento cruzado anterior, la rotura del ligamento lateral y la rotura del menisco.

Lesiones de hombro

Tanto para impulsarse como para cambiar de dirección, el esquiador suele realizar giros o movimientos de los hombros, dejando caer parte de su peso sobre ellos o estirando esta articulación. Las lesiones más frecuentes suelen ser las luxaciones y la rotura del manguito rotador.

Lesiones de la mano

El esquiador utiliza sus manos para guiar y definir el recorrido. Al ser la zona más afectada el pulgar existe una lesión concretamente denominada “Pulgar del esquiador”. Esta se produce cuando, al producirse una caída o golpe brusco, el ligamento que une la articulación del metacarpiano con esta falange se daña.

Sobre las lesiones del snowboarding

El snowboarding es un deporte extremo de invierno en el cual se utiliza, como su nombre  indica, una tabla para deslizarse sobre la nieve. Al igual que el esquí, con el que comparte la posibilidad de causar las lesiones anteriormente comentadas, este deporte también puede provocar las lesiones específicas siguientes:

  • Lesiones de muñeca
  • Rotura del ligamento colateral ulnar
  • Fracturas de clavícula y hombro
  • Lesiones del manguito rotador
  • Contusiones en codos, antebrazos y manos
  • Luxaciones del hombro

¿Cómo podemos prevenir las lesiones más frecuentes del esquí y el snowboarding?

¿Quieres seguir practicando estos deportes de invierno sin problemas o iniciarte correctamente a ellos? Entonces no dejes de seguir los siguientes consejos:

Prepárate físicamente

Aunque pueda no parecerlo, el esquí y el snowboarding son disciplinas que requieren de una buena condición física dado a que debemos hacer un uso combinados de capacidades como la resistencia, la fuerza y la elasticidad.

Utiliza siempre el material indicado

La ropa que usemos durante estos deportes debe ser cómoda, antideslizante y transpirable, así como acolchada, no solo para protegernos del frío, sino también para amortiguar posibles impactos.

Las botas deben adaptarse correctamente a nuestro pie, estar bien abrochadas y fijadas.

Finalmente, el casco y las gafas son imprescindibles para evitar lesiones en la cara y cráneo y en el caso de las últimas, además proteger nuestros ojos de los rayos ultravioleta.

Ten en cuenta el estado de la nieve

Durante la época de esquí la nieve puede variar no solo por zonas sino también de un día a otro. La nieve helada puede producir capas resbaladizas que promuevan las caídas. La nieve húmeda propia de altas temperaturas contiene mayor cantidad de agua en estado líquido que impide el correcto deslizamiento de los esquís y facilita lesiones en las rodillas. La nieve en polvo, aunque es la más indicada, debe ser lo suficientemente cuantiosa y compacta.

Acepta tu nivel

Además de contar con condiciones físicas adecuadas, estas prácticas precisan conocimientos y experiencia específica por lo que es importante aprender junto a un profesor, ser prudentes y aceptar nuestro nivel. La mayor parte de este tipo de lesiones se da por practicar el esquí o snowboarding en pistas de mayor nivel o incluso, fuera de pistas.

Realiza descansos y cuídate

La mayoría de las lesiones de este tipo se producen cuando el cuerpo se halla sobrecargado o cuando ya nos encontramos cansados y nuestra atención disminuye. Además de realizar descansos continuos es importante que nos hidratemos y alimentemos correctamente para no perder energía y líquidos debido a las bajas temperaturas (cuando el cuerpo acelera su metabolismo).

¡Desde Arama Natural os invitamos a conocer nuestros complementos alimenticios con ingredientes de origen natural de la gama Osteoarticular y os deseamos una feliz esquiada evitando las lesiones más frecuentes del esquí!