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¿Alguna vez habéis sentido un tirón o dolor en los músculos de la pantorrilla, entre la parte posterior de los muslos y el tobillo? Aquí se ubican los denominados gemelos, músculos que suelen verse dañados de forma significativa con la práctica de diversas actividades físicas o deportes de impacto, como correr, el fútbol, el baloncesto o el tenis.

Desde Arama Natural os explicamos qué son los gemelos y cómo es su estructura, cuáles son las principales lesiones que pueden padecer, cómo podemos evitarlas y qué productos con ingredientes de origen natural pueden ser de ayuda para ello.

¿Qué son los gemelos y cómo es su estructura?

Los gemelos, o músculos gastrocnemio o musculus gastrocnemius, se hallan en la parte posterior e inferior cada pierna y son los músculos más superficiales de la pantorrilla, a pesar de que comúnmente se utilicen como sinónimos.

Los gemelos son músculos grandes, de forma ovalada y plana, los cuales reciben su nombre porque están formados por dos cabezas, una medial y otra lateral.

El conjunto de la pantorrilla, también conocido como tríceps sural, está compuesto por el músculo gastrocnemio (gemelo) y el músculo sóleo, el cual se encuentra tras el gemelo, situado más internamente.

El gemelo está considerado un músculo biauricular, es decir, atraviesa dos articulaciones, ya que su origen está por encima de la rodilla, en los cóndilos del fémur, y por su parte inferior se une al calcáneo, en el tobillo mediante el tendón de Aquiles.

A causa de su ubicación, el músculo gastrocnemio, participa en la flexión y estabilización de la rodilla, a la vez que, en la extensión del tobillo, que permite la impulsión vertical y horizontal que se produce en la carrera, en los saltos o en las sentadillas.

La totalidad de este tejido se mantiene y continúa gracias al tejido fascial del pie hasta la fascia plantar.

¿Cuáles son las principales lesiones que pueden sufrir los gemelos y por qué se producen?

Los gemelos, debido a su forma ovalada y su unión al fémur y al tobillo son músculos con una gran tendencia a la elongación, es decir, a alargarse, y sus principales lesiones son las sobrecargas, los calambres, los desgarros y las contracturas, las cuáles pasamos a explicar de menor a mayor gravedad:

Sobrecargas

Las sobrecargas son agarrotamiento de los músculos acompañado de un dolor intenso y la sensación de que el músculo se ha desplazado hacia la parte superior. Suelen durar pocos minutos.

Calambres

Los calambres son alteraciones neuromusculares que producen una contracción del músculo intensa y sostenida al desaparecer la relajación muscular. Suelen mejorar en uno o dos días.

Contracturas

Las contracturas se producen cuando existe una contracción de forma involuntaria que produce un endurecimiento del músculo, con dolor y problemas funcionales. Suele recuperarse en un período de entre cuatro y siete días. 

Desgarros

Los desgarros, también llamados rupturas fibrilares se producen cuando las fibras musculares se rompen y se identifican como un dolor agudo, similar al de un pinchazo.

Suelen requerir reposo de varias semanas.

Las lesiones en los gemelos suelen producirse por sobre-esfuerzos, entrenamientos largos o por una falta de calentamiento y estiramiento que preparen y relajen los músculos. Sin embargo, más allá de estos factores otras posibles causas pueden ser una mala hidratación, un calzado inadecuado que no absorbe los impactos, una mala pisada o sufrir problemas de circulación que dificultan un suministro de nutrientes eficaz a las fibras musculares, que, al no descansar, se tensan.

¿Cómo podemos evitar las lesiones de los gemelos?

Además de tener en cuenta mantenernos hidratados, el terreno en el que realizaremos ejercicio, nuestra pisada y nuestras zapatillas, existen hábitos que, de realizarlos antes, durante y tras la práctica deportiva y en nuestro día a día podrán ayudarnos a reforzar la salud de los músculos.

Empezar la actividad de forma progresiva y gradual evitará que caigamos en el sobreesfuerzo y si en un inicio nos enfocamos en fortalecer los gemelos con ejercicios específicos como el uso de pesas o bandas elásticas, las lesiones cada vez serán menos frecuentes. 

Sobre el calentamiento, es muy importante dedicarle al menos quince minutos antes del ejercicio físico y otros quince tras él.

Finalmente, para la salud muscular es fundamental mantener un buen horario de sueño para promover su recuperación y fortalecimiento y una buena alimentación, por ejemplo, rica en vitamina C, la cual ayuda en la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos y los cartílagos y en el funcionamiento normal del sistema inmunitario durante el ejercicio físico intenso y tras este.

Además, para ayudar a mantener el estado de los músculos puede ser beneficiosa la suplementación con proteínas de plasma, puesto que contribuyen al aumento y conservación de la masa muscular y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.

Si deseáis saber más acerca de cómo ayudar a mantener vuestros músculos sanos y fuertes os recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y os invitamos a conocer los productos de nuestra gama Osteoarticular. ¡Que nada os pare!