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El dolor de rodilla es una molestia bastante habitual que afecta a personas de todas las edades. Las molestias en esta articulación pueden tener diferentes causas, bien sea por lesiones deportivas, por enfermedades o por el propio desgaste causado por la edad.

Más allá de la visita al traumatólogo o al médico de cabecera cuando notamos el dolor de rodilla, hay algunos remedios caseros y ejercicios que podemos hacer para calmar las molestias y fortalecer nuestras articulaciones.

Desde Arama Natural todo acerca del dolor de rodilla y cómo los complementos alimenticios para las articulaciones contribuyen a su bienestar.

Causas del dolor de rodilla

Existen muchos factores desencadenantes del dolor de rodilla, las causas más habituales, al margen de contusiones u otras lesiones por contacto o torcedura, son:

· Tendinitis.

· Bursitis.

· Gota.

· Artritis.

· Artrosis.

· Sinovitis.

Asimismo, en ocasiones, se puede producir un dolor sin origen específico, que puede estar originado por sobrecargas, malas posturas u otras causas diversas. Un traumatólogo podrá realizarnos las pruebas pertinentes para determinar el origen de las molestias.

Ejercicios para el dolor de rodilla

Algunos ejercicios pueden ayudarnos a fortalecer la musculatura y a aliviar la presión que reciben las articulaciones. Además, también es recomendable realizar estiramientos después de haber hecho ejercicio o cuando notamos la zona entumecida o cargada.

La rodilla es una articulación bastante compleja, en la que huesos, músculos y tendones juegan un papel fundamental. Es muy habitual que, debido a su función y al peso que soporta, se produzcan dolores. Con estos ejercicios podremos aliviar muchos de ellos:

· Flexión de caderas y extensión de rodilla haciendo fuerza hacia abajo: sentados en una silla, flexionaremos las caderas mientras estiramos una pierna. Volver a la posición inicial y repetir, cambiando de pierna cada vez.

· Extensión de las caderas: tumbados boca abajo, con una pierna estirada y otra semi flexionada, se trata de elevar la cadera apuntando con la pierna hacia el techo.

· Sentadillas: de pie, con las piernas separadas a la altura de los hombros, flexionaremos las rodillas hasta una altura de 90º y volveremos a la posición inicial.

· Tijeras: de pie, en la misma posición que el ejercicio anterior, flexionaremos una pierna hacia delante hasta alcanzar los 90º y volveremos a la posición inicial. Alternaremos el ejercicio en ambas piernas.

Con estos ejercicios y con estiramientos podremos evitar muchos de los dolores de rodilla, sobre todo aquellos que tienen origen muscular, producidos por sobrecargas.

Remedios naturales para el dolor de rodilla

Además del ejercicio, existen algunas alternativas naturales para tratar el dolor de rodilla. Muchas personas no toleran bien el uso de antiinflamatorios, por lo que una molestia articular puede convertirse en una pesadilla.

Algunos remedios naturales que contribuyen al buen mantenimiento de las articulaciones son los siguientes:

· Antiinflamatorios naturales. Las propiedades del jengibre, del romero o de la cola de caballo pueden ayudar a reducir la inflamación de la articulación de la rodilla; son antiinflamatorios naturales, que pueden tomarse a modo de infusión o aplicarse como cataplasma en la zona afectada.

· Complementos nutricionales de Arama. Son una forma sencilla y eficaz de mantener las articulaciones en buena forma, prevenir el desgaste y ayudar a mejorar a inflamación. Tan solo hay que tomarlos siguiendo las indicaciones del envase, los resultados son visibles a los pocos días.

· Vitaminas C, E y D. Las vitaminas son grandes aliadas para tu organismo, poseen antioxidantes naturales que ayudan a mantener tu cuerpo en forma y a evitar el dolor en las articulaciones.

Otras formas naturales de aliviar y prevenir el dolor de rodilla

· Auto masaje. Un masaje suave en la zona afectada ayuda a aliviar las molestias. Si la manipulación causa mucho dolor es recomendable parar y acudir a un profesional para que lo evalúe. El auto masaje puede realizarse con aceite de coco para incrementar sus beneficios.

· Yoga y taichí. Son dos disciplinas que ayudan a mejorar la elasticidad de las articulaciones por medio de suaves estiramientos. Además, la práctica de ambas consigue relajar cuerpo y mente, por lo que se alivian los dolores producidos por contracturas.

· Aplicar frío. Cuando notemos la rodilla hinchada y caliente, el frío tiene un gran poder antiinflamatorio y calmante que puede ayudarnos a calmar la crisis.

Las rodillas son para toda la vida

El cuidado de nuestras articulaciones pasa por seguir un buen estilo de vida, con una buena alimentación, un peso adecuado y la realización de ejercicio de forma moderada. Las rodillas soportan nuestro peso y nos ayudan a caminar, correr, saltar… ¡Vale la pena cuidarlas! Pero si, además, quieres un plus en tu cuidado diario, consulta nuestra gama de complementos alimenticios para las articulaciones para mantenerte en buen estado.