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Un WhatsApp, una notificación de Facebook, una llamada, la hora… Cada día podemos llegar a consultar el móvil unas 150 veces, de media. La gran mayoría de nosotros ya casi ni recordamos cómo era la vida antes de la llegada de los Smartphones. Nos hemos acostumbrado tanto que hemos interiorizado su uso de forma totalmente natural, pero no le ocurre lo mismo a nuestro cuello.

Un gran porcentaje de los dolores cervicales que padece la población occidental son debidos al uso excesivo de los teléfonos móviles. Desde Arama Natural os explicamos os explicamos esta relación y cómo los complementos alimentarios para articulaciones pueden contribuir a su bienestar.

Cómo afecta el móvil a las cervicales

El cuello de las personas está preparado para soportar entorno a 5 kg de peso en una posición específica. Esto sería el peso de una cabeza normal en posición erguida.

El gran problema con los Smartphone no es que hagan que nos pese más la cabeza, sino que para mirarlos adoptamos posturas forzadas que pueden tener repercusiones a nivel óseo y muscular, debido a que se incrementa el esfuerzo que debe realizar la estructura cervical. La tensión sobre el cuello se incrementa de forma exponencial cuanto mayor es la inclinación.

Para verlo más claro, supongamos que para mirar el teléfono bajamos el cuello hasta una posición de 30º. En este caso, nuestras cervicales dejarían de aguantar los 5 kg aproximados que pesa nuestra cabeza para pasar a soportar cerca de 18 kg. Con esto, podemos hacernos una idea de qué ocurre si pasamos minutos y minutos mirando una red social en un ángulo de 45 º.

Qué consecuencias puede tener a largo plazo

Las consecuencias de mirar teléfonos y tablets pueden verse a largo, medio e incluso corto plazo. En un principio podemos llegar a sentir un dolor de cuello, una pequeña carga en la zona cervical.

Con el paso del tiempo, si seguimos manteniendo esa postura, el dolor puede incrementarse y generar dolores de cabeza y contracturas musculares.

El problema con la postura que adoptamos al mirar los teléfonos móviles es que es algo repetitivo, casi crónico. No se trata de un hecho puntual. Por eso, nuestras vértebras se van viendo afectadas y acumulan el efecto de esta sobrecarga.

En los casos más graves, forzar la postura podría llegar a favorecer la aparición de hernias de disco en la zona cervical, así como desgarros musculares. De la misma forma, estar continuamente forzando la zona puede llevar a un desgaste articular que acabe pasando factura.

Cómo evitar el dolor cervical

Para evitar el dolor cervical hay ciertas precauciones de higiene postural que podemos adoptar. Entre ellas, las más sencillas serían las siguientes:

  • No sujetar el teléfono con el cuello. Al hablar por el fijo o por el móvil debemos agarrar el aparato con la mano y mantener una postura erguida, sin caer en la tentación de aguantarlo momentáneamente con la cabeza. Esta postura suele ocasionar muchos dolores de cuello y es fácilmente evitable. Si necesitamos realizar acciones simultáneas a la conversación telefónica podemos optar por utilizar algún dispositivo de manos libres.
  • Al leer en la pantalla del teléfono, la Tablet o el libro electrónico debemos sujetarlo y mantenerlo a la altura de los ojos o ligeramente por debajo. Nunca debemos mirar estos dispositivos mientras los aguantamos sobre las piernas o encima de una mesa, ya que fuerzan la postura del cuello y la cabeza.
  • Intentar mantener una buena postura en el trabajo y caminar erguidos por la calle.

Una buena alimentación también es clave para el buen funcionamiento de las articulaciones, de los músculos y para que los huesos puedan mantenerse en un estado más saludable.

Para ello, además de seguir una dieta balanceada, podemos ayudarnos de los complementos alimenticios pensados en el cuidado y bienestar articular.

Tratamiento para el dolor cervical

El mejor tratamiento para el dolor cervical es, sin duda, la prevención. Si aún así, no podemos evitar sufrir molestias en el cuello, la mejor manera de atajarlo es:

Adoptar una postura relajada en la que no se sobrecarguen ni el cuello ni los hombros. Por ejemplo, tumbarse boca arriba con una almohada media puede aliviar en gran parte la tensión muscular.

No se recomienda el uso de relajantes musculares como tratamiento a largo o medio plazo, ya que crean adicción y pueden tener otro tipo de consecuencias. Aunque si el dolor es muy intenso y la contractura muy grande, es posible que el médico llegue a recetarlos.

Para acabar de relajar la zona, un masaje o un tratamiento fisioterapéutico también puede ayudarnos. Aunque lo mejor que podemos hacer es cuidar nuestra postura y prevenir que aparezca el dolor cervical por un mal uso de la tecnología.