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Los tacones siempre han sido un símbolo de feminidad y elegancia, un objeto de deseo capaz de ejercer una atracción irracional. Los zapatos altos estilizan y embellecen las piernas, complementan los trajes más distinguidos y elevan a la mujer hasta alturas inalcanzables. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce… Detrás del uso de este tipo de calzado pueden esconderse numerosos problemas articulares.

Desde Arama Natural os explicamos qué relación tienen los tacones con las lesiones articulares, cómo evitarlas y cómo los complementos alimenticios para las articulaciones contribuyen a su bienestar.

¿Qué ocurre en nuestros pies cuando llevamos tacones?

Caminar con tacones puede ser todo un arte… O una tortura, y es precisamente así como pueden llegar a sentirlo nuestros pies. Mientras caminamos con unos zapatos altos el peso de nuestro cuerpo recae en un alto porcentaje sobre los dedos del pie y no se distribuye también en el talón.

Cuanto más altos sean los tacones, mayor es el impacto que producen en la parte delantera de nuestros pies. Por eso, es común sentir dolor o molestias en alguno de los dedos o en el área metatarsiana.

Lesiones más comunes al usar tacones

· Artritis o artrosis de rodilla.

· Acortamiento muscular en gemelos e isquiotibiales.

· Alteración de la postura natural, pudiendo ser el desencadenante de dolores de espalda o mala alineación de las caderas.

· Pinzamientos en los nervios.

· Mayor presión en las articulaciones, con presencia de dolor o inflamación.

· Juanetes.

· Metatalsargia.

· Dedos en martillo.

· Mayor propensión a sufrir esguinces o tendinitis.

· Deformidad de Haglund.

Consecuencias del uso prolongado de tacones

Además de las lesiones anteriormente descritas, el uso prolongado de tacones puede ser responsable de problemas crónicos a nivel musculoesquelético. A continuación, vamos a explicar en detalle algunas posibles dolencias que pueden surgir del uso frecuente de tacones altos.

Inflamación del tendón de Aquiles

Probablemente, los problemas en el tendón de Aquiles te suenen por ser lesiones frecuentes en deportistas de élite. Sin embargo, utilizar tacones a menudo también puede producir problemas en este tejido. La inflamación de este tendón se debe a la fuerza que ejercemos en los músculos de la pantorrilla al caminar de puntillas o con tacones muy altos. Cuando esta presión es habitual, puede causar inflamación y dolor.

Neuroma de Morton

Caminar con un tacón alto y afilado puede inflamar los nervios que recorren la planta del pie y producir molestias.

Sesaimoditis

Es una inflamación de la articulación del pulgar del pie. La agresión continuada que supone el caminar con tacones puede hacer que incluso se deteriore y se rompa.

Juanetes o Hallux Valgus

Es una deformación de la articulación metatarsofalángica que puede causar desviación del pulgar y dolor al contacto.

Deformidad en los dedos por el uso de zapatos de tacón estrechos

Alguno de los dedos puede acabar apareciendo en forma de garra.

Laxitud en el tobillo

Debida a la fuerza continua que debe hacer para mantener el equilibrio al utilizar tacones. Esta debilidad del tobillo puede ser la causante de esguinces y tendinitis crónicas.

Dolores de espalda y de cuello

Debidos a la alteración de la postura para recuperar el centro de gravedad.

Tacones y varices: una relación indeseable pero real

Sí, el uso de tacones de forma continuada también es un factor de riesgo en la aparición de varices. Si bien no es el único, es algo a tener en cuenta si queremos mantener la salud vascular de nuestras piernas.

Los problemas circulatorios que pueden aparecer por el uso repetido de tacones pueden también causar retención de líquidos (edema), con su consiguiente molestia.

Cómo prevenir las lesiones producidas por el uso de tacones

La mejor manera de prevenir los problemas articulares asociados al uso de tacones es no usarlos. Si, a pesar de ello, queremos seguir utilizando este tipo de prenda, podemos seguir ciertas pautas para tratar de evitar o minimizar los daños.

Una buena alimentación es fundamental para mantener las articulaciones en buen estado. La naranja, el brócoli o el aceite de oliva son solo algunos ejemplos de alimentos que te ayudarán a que se mantengan saludables.

No se debe abusar con el tiempo de uso de los tacones. Si acudimos a un evento en el que queramos lucir unos zapatos altos, podemos alternar el tiempo que estamos de pie con periodos de descanso. Mientras estamos sentadas se puede masajear la planta y los dedos del pie para restablecer la circulación y aliviar las molestias.

Los tacones muy altos o muy finos son los que mayores problemas causan. Elegir un zapato más bajo, con un tacón más ancho o que tenga algo de plataforma puede aliviar la presión sobre nuestros dedos del pie.

Nuestros complementos alimenticios pensados para el cuidado y bienestar de las articulaciones pueden ayudar a prevenir algunos de los problemas asociados al uso de tacones altos. Si quieres más información sobre estos productos, no tienes más que seguir leyendo aquí

Cuida tus articulaciones día a día, ¡son para toda la vida!