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La ciática hace referencia al dolor del sistema músculo-esquelético que se extiende desde la región lumbar, la parte baja de la espalda, y desciende hacia las caderas, glúteos, piernas y pies. En la mayoría de los casos, el dolor aparece únicamente en uno de los lados del cuerpo.

Se produce por lesión o compresión del nervio ciático, el más largo del cuerpo, que controla la función de los músculos y proporciona sensibilidad a la extremidad inferior.

Desde Arama Natural vamos a abordar cuáles pueden ser las causas, sus síntomas, y cómo los complementos alimenticios para las articulaciones contribuyen a su bienestar.

¿Cuáles pueden ser las causas y factores de riesgo de la ciática?

Una de las causas más comunes de la ciática es el pinzamiento de una de las raíces del nervio ciático, por lesión de un disco intervertebral (hernia discal) o por problemas de artrosis.

Otras causas menos frecuentes, son:

  • Fracturas óseas
  • Tumores
  • Enfermedades del mismo nervio ciático, como ocurre en la diabetes.
  • Enfermedad de Paget, por crecimiento excesivo de los huesos.
  • Malas posturas o sobreesfuerzos
  • Embarazo
  • Edad avanzada
  • Obesidad

Síntomas de la ciática

El principal síntoma de la ciática es un dolor de distinta intensidad que se sitúa en la parte baja de la columna vertebral y que irradia hacia partes inferiores como los glúteos, la parte posterior de las piernas, hasta los pies.

Junto a este dolor, puede sentirse entumecimiento, hormigueo, debilidad muscular o dificultad de movimiento, y puede intensificarse al toser, estornudar, reír o realizar otros gestos repentinos.

Diagnóstico y tratamiento de la ciática

Diagnóstico de la ciática

El especialista realizará una exploración física para valorar los síntomas expuestos, la fuerza muscular, los reflejos y la capacidad de movilidad del paciente.

Así mismo, pueden realizarse también pruebas de diagnóstico por imagen como radiografías o resonancias magnéticas.

Tratamiento de la ciática

Inicialmente requiere reposo. También es útil la aplicación de calor en la región lumbar, o la administración de analgésicos para disminuir el dolor agudo. La ciática suele controlarse en un período de 4-6 semanas.

En caso de persistencia del dolor, el especialista puede también recomendar fisioterapia, reforzar la musculatura y la flexibilidad de la espalda, y corregir la postura. También podrían administrarse relajantes musculares, tranquilizantes, corticoides, o incluso cirugía en casos muy concretos.

Ejercicios para el alivio del dolor ciático

Aunque la sensación de dolor puede agravarse en momentos de movilidad, como caminar o subir escaleras, el reposo total tampoco es beneficioso para el alivio del dolor ciático, por lo que la realización de ejercicios y estiramientos simples ayudará a ir mejorando la dolencia.

Algunas propuestas son las siguientes:

Ejercicios tumbados

– Acostaos en el suelo sobre la espalda y doblad las rodillas. Seguidamente levantad la pierna derecha y colocad el tobillo derecho en el muslo izquierdo. A continuación, pasad los brazos por la parte trasera de los muslos y tirad del cuerpo hacia el pecho, sin levantar la cabeza. Mantened la posición durante 30 segundos y repetid con cada una de las piernas.

– También estirados en el suelo, colocad las manos a lo largo del cuerpo. Doblad las rodillas y levantad y bajad las piernas haciendo series de cinco movimientos.

Ejercicios sentados

-Sentados en una silla, colocad uno de los tobillos encima de la rodilla contraria. A continuación, inclinaos lentamente y de forma cuidadosa hacia adelante, manteniendo la espalda recta y sin curvarse. Una vez vuestro tronco esté cerca de vuestra rodilla, mantened la posición durante 10 respiraciones profundas.

Realizar varias series con cada una de las piernas.

Ejercicios de pie

-Realizaremos ejercicios de pie. Si no se dispone de flexibilidad suficiente para poder tocar la punta de los pies, colocad una de las piernas flexionadas encima de una superficie elevada. Con la otra pierna, dad un paso hacia atrás y en esta posición, estirad la espalda hacia la pierna flexionada, poco a poco y sin forzarla.

Cómo prevenir la ciática

La ciática puede originarse por pinzamientos provocados por malos gestos o por otras consideraciones como la obesidad, al aumentar el tejido adiposo y presionar el nervio ciático, por lo que para su prevención, será importante seguir las siguientes consideraciones:

-Mantener una correcta postura corporal en todas las actividades laborales y de ocio.

-Evitar el sobrepeso y llevar una buena alimentación.

-El ejercicio regular moderado ayudará a fortalecer los músculos y tener una correcta alineación de la columna, músculos y huesos.

-En algunos casos, la suplementación con complementos alimenticios puede contribuir a prevenir estas dolencias desde dentro, ayudando en el mantenimiento y de los nervios y reforzándolos ante posibles lesiones

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