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Seguro que en alguna ocasión habéis escuchado que alguien ha sufrido una capsulitis e incluso podéis haberla padecido vosotros mismos, ya que es un tipo de lesión articular muy común.

Desde Arama Natural os explicamos en qué consiste la capsulitis, cuáles son sus causas y síntomas, cómo prevenirla y actuar frente a ella y cómo productos con ingredientes de origen natural pueden ser de ayuda frente a ella.

¿Qué es la capsulitis?

Se denomina capsulitis a la inflamación de la cápsula articular, una membrana de tejido fibroso que envuelve la articulación o la zona de unión entre diversos huesos y músculos. Se sitúa cerca de cartílagos y ligamentos, los cuales no solo contribuyen a la protección de la articulación, sino también al movimiento.

Su función es amortiguar el movimiento de la articulación e impedir que los elementos que la integran se muevan, fijándolos.

Puede presentarse, por ello, en cualquier zona, como los dedos, hombros o caderas.

¿Por qué se produce la capsulitis?

La capsulitis es un proceso inflamatorio que puede originarse por diversas causas, como:

  • Traumatismos o microtraumatismos.
  • Enfermedades reumáticas.
  • Origen medicamentoso.
  • Diabetes.
  • Problemas de tiroides.
  • Afecciones neurológicas como Parkinson, neuralgias…
  • Procesos metabólicos.

¿Qué factores de riesgo existen y cuál es la incidencia de la capsulitis?

Debido a que una de las causas más predominantes son los traumatismos, los deportistas son uno de los colectivos más afectados por la capsulitis, sobretodo los practicantes del baloncesto, balonmano o el voleibol donde existe un contacto directo, con uso de fuerza y movimientos rápidos.

Por otra parte, la capsulitis también es corriente en personas de edad media y avanzada (mayores de 50 años), predominando en mayor grado en el género femenino.

¿Cuáles son los síntomas de la capsulitis?

Aunque se trata de una lesión de consideración leve, la capsulitis se caracteriza por los siguientes síntomas, que pueden limitar la calidad de vida y causar molestias a la persona afectada:

  • Dolor agudo, localizado en un punto concreto que puede ir en aumento. El dolor puede intensificarse durante la noche.
  • Rigidez de la zona.
  • Limitación en los movimientos y dificultad para realizar acciones corrientes.
  • Inflamación visible.
  • Entumecimiento.
  • Larga duración y recuperación lenta.

Capsulitis del hombro u “hombro congelado”

Como en el caso de las capsulitis de los dedos, comunes en los practicantes de los deportes anteriormente mencionados, la capsulitis del hombro, también llamada capsulitis adhesiva u “hombro congelado” se trata de una lesión de origen inflamatorio que afecta a la cápsula articular que recubre esta articulación.

Fases del desarrollo de la capsulitis del hombro

La capsulitis adhesiva es una afección de progreso lento y gradual, por lo que su recuperación es lenta. Se desarrolla en las siguientes 3 fases:

Etapa dolorosa o de bloqueo motor

En esta primera fase, el dolor inicia de forma lenta y progresiva, en la mayoría de los casos durante la noche, últimos momentos del movimiento o tras el reposo, al enfriarse la articulación.

Además de sentir dolor durante cualquier acción o movimiento del día a día por pequeño que sea, como vestirse, sacar algo del bolsillo o colocarse el cinturón de seguridad, este dolor va acompañado de limitación en los movimientos.

Esta etapa puede tener una duración media de entre 2 a 9 meses

Etapa rígida o adhesiva

Esta etapa se caracteriza por presentar una notable remisión del dolor , y por mantenerse la reducción de los movimientos, provocando que el afectado altere sus movimientos naturales, generando un nuevo patrón que puede contribuir a la lentitud de la recuperación. Esta etapa puede llegar a durar hasta varios años.

Etapa de descongelamiento o recuperación

En esta fase la recuperación es espontánea, pero puede ser incompleta. El dolor desaparece y la movilidad mejora y se amplía.

Diagnóstico de la capsulitis

Como en el caso de otras afecciones musculoesqueléticas, el diagnóstico de la capsulitis se basará en primer lugar en una valoración de los síntomas descritos por el paciente por parte del médico, seguido de una exploración física, realizando presión en los puntos de foco del dolor.

Así mismo, el experto podrá requerir realizar diversos movimientos para valorar la amplitud de la afección, así como solicitar pruebas de diagnóstico por imagen como radiografías o resonancias magnéticas para desestimar otras patologías como tendinitis o fracturas

¿Cómo podemos actuar frente una capsulitis?

Además de tener en cuenta la posible causa para así poder actuar sobre ella, al tratarse de una inflamación, el descanso, el uso de hielo y la inmovilización de la zona serán beneficiosos para su recuperación.

Así mismo, el consumo de alimentos de ayuda ante procesos inflamatorios como la cúrcuma o el uso de complementos alimenticios que contribuyan al mantenimiento y bienestar de las articulaciones también serán de ayuda.

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