Select Page

El dolor de espalda es uno de los principales motivos de baja laboral en el mundo occidental. Las largas horas sentados frente a un ordenador o hablar por teléfono son factores que contribuyen a que acabemos adoptando malas posiciones que, a medio y largo plazo, pueden desencadenar una lesión.

Desde Arama Natural hoy vamos a hablar sobre cómo tener una buena postura en el trabajo, cómo evitar lesiones y cómo los complementos alimenticios para las articulaciones contribuyen a su bienestar.

Consejos de ergonomía para tener una buena postura en el trabajo

Tener una buena postura mientras trabajamos es algo fundamental. Sentarse correctamente y evitar malos hábitos posturales, no solo puede ayudar a prevenir problemas cervicales y de espalda, sino que también puede hacernos trabajar mejor y rendir más.

Las buenas posturas al sentarse, escribir o al realizar cualquier tipo de actividad en el trabajo están contempladas en todos los manuales de riesgo laborables. Esto puede darnos una idea sobre la importancia que tiene la ergonomía en nuestro día a día.

Para tener una buena postura en el trabajo debemos tener en cuenta dos cosas:

  • Elementos externos que pueden ayudarnos a tener una postura mejor.
  • Hábitos personales de higiene postural.

La importancia de la ergonomía para evitar problemas articulares

La ergonomía es la disciplina que se encarga de estudiar los elementos y condiciones de un lugar de trabajo para adaptarlos a las características físicas de cada persona. Su objetivo es conseguir el máximo rendimiento laboral, optimizando las condiciones en que cada individuo desarrolla su trabajo y evitando problemas de salud que pudieran repercutir a su actividad.

En la mayoría de los trabajos de oficina, las personas tienden a forzar la postura en busca de una mayor comodidad o bien por culpa de pequeñas molestias que van apareciendo a lo largo del día.

Estos malos hábitos posturales suelen desencadenar dolor cervical, dolor lumbar u otros problemas de espalda.

La buena noticia es que la mayoría de estos dolores son perfectamente evitables si adaptamos los elementos externos a nuestras características físicas personales.

Elegir un buen asiento contra las lesiones de espalda

Si pasamos, al menos, 8 horas al día sentados, estaremos de acuerdo en que elegir una buena silla es fundamental para llegar al final de la jornada en buenas condiciones. Tener un asiento ergonómico nos aporta comodidad a la hora de trabajar y previene muchos problemas musculares y articulares. Este debe ser regulable en altura para poder adaptarlo al tamaño de cada persona. Debe tenerse en cuenta también la distancia a la que nos sentamos delante del escritorio y tener un apoyo lumbar óptimo.

La altura de la silla se determinará colocando los pies en el suelo y con las rodillas formando un ángulo recto.

Una vez regulada la altura, nos fijaremos en la distancia a la que debemos sentarnos. Lo que debe buscarse es una postura cómoda en la que los brazos y las muñecas sufran la menor presión posible. Esto nos puede evitar sufrir tendinitis.

Adaptar la posición de la pantalla para evitar daño cervical

La posición y altura de la pantalla del ordenador son de vital importancia para tener una buena postura mientras leemos o escribimos. Tener el monitor muy alto o muy bajo puede general dolor cervical y, a la larga, puede desarrollarse algún problema vertebral más importante.

Los mismo ocurre con el teclado y el ratón: debemos usarlos en una posición adecuada para no cargar los hombros y no forzar las muñecas.

Cómo adoptar una buena postura en el trabajo

Además de la ergonomía, y una vez optimizados todos los elementos externos de nuestro trabajo, debemos fijarnos en qué postura adoptamos. No servirá de mucho tener el mejor asiento y el ordenador mejor colocado si luego adoptamos posturas que perjudiquen a nuestra espalda.

  • No cruzarse de piernas, ya que este hábito impide la correcta circulación de la sangre y, además, desvía la postura y hace que la espalda quede descompensada.
  • Apoyar siempre la zona lumbar en el asiento y evitar echarse hacia delante para escribir o para mirar la pantalla.
  • Mantener una postura recta, evitando inclinarse sobe el teclado o escribir de lado con la silla girada.
  • Ayudarnos de distintos objetos, como un reposapiés o un cojín lumbar ergonómico para aliviar sobrecargas y mejorar la postura.

Lesiones que podemos evitar con una buena postura en el trabajo

Con estos consejos podrás evitar la mayoría de los problemas de dolor y sobrecarga producidos por las largas horas de trabajo en oficina. Las lesiones más habituales de las que nos podemos escapar con una buena higiene postural son:

  • Tendinitis.
  • Lumbago.
  • Dolor cervical.
  • Contracturas musculares.

Cuidar los músculos y las articulaciones es fundamental para poder llevar una vida saludable y plena. Además de la postura en el trabajo, debemos favorecer el cuidado de nuestro cuerpo con una buena alimentación y, por qué no, con la ayuda extra de nuestros complementos alimenticios.