Seleccionar página

Tras un período de tiempo de confinamiento, donde la práctica de la actividad física se ha visto modificada e incluso limitada, ya se permite salir a espacios abiertos a realizar actividad física, por lo que muchas personas estarán saliendo a la calle para llevarlo a cabo, lo hicieran o no antes de esta situación sanitaria.

Ante este inicio o reinicio de la actividad física tras esa parada prolongada muchos expertos advierten de la posibilidad de que las lesiones musculares y articulares aumenten.

Desde Arama Natural os explicamos qué problemas pueden surgir al iniciar o reiniciar la práctica de forma repentina, qué lesiones podemos sufrir, cómo podemos evitarlo y qué productos con ingredientes de origen natural pueden ser de ayuda.

Inicio de la actividad física

En los días en que hemos estado en casa, y teniendo en cuenta la gran cantidad de beneficios que el deporte tiene para la salud física y psicológica, muchas personas han empezado a hacer algunos ejercicios de forma autónoma como el yoga, o grupos de ejercicios de abdominales, flexiones etc.

Sin embargo, ante la posibilidad de volver a los espacios abiertos, y en algunos casos, para reducir la sensación de estar encerrado, personas sedentarias o que habían realizado anteriormente muy poca actividad física, se lanzan a ella de forma repentina sin que su cuerpo se halle acostumbrado ni adaptado al esfuerzo.

En estos casos, es importante iniciar este hábito poco a poco para que el cuerpo se adapte y prepare de forma gradual.

Inicialmente, para no pasar directamente de la inactividad al ejercicio físico, será beneficioso realizar actividades cotidianas como caminar, subir y bajar escaleras, hacer tareas del hogar, bricolaje o jardinería.

Una vez el cuerpo ha introducido estas rutinas en su día a día y reacciona a ello, se podrá empezar actividad más intensa. Esta, en un comienzo, deberá llevarse a cabo en sesiones cortas y de poca intensidad para seguidamente, ir incrementando el tiempo y el esfuerzo.

Si el primer día intentamos correr una larga distancia o levantar mucho peso, nuestro cuerpo acabará dañándose por un sobreesfuerzo que no está preparado para gestionar.

Las prisas no serán buenas aliadas, ya que, si esperamos resultados al poco tiempo y no tenemos paciencia, nos frustraremos y no seremos constantes.

Reinicio de la actividad física

Las personas que son deportistas profesionales o que mantenían un hábito muy fijo para ello cuentan con la ventaja de que sus cuerpos ya han experimentado la adaptación al esfuerzo y el ejercicio no les supone algo nuevo. Sin embargo, en estos casos también es importante que se regrese a la práctica deportiva de forma gradual, en sesiones más cortas y menos intensas de lo que eran anteriormente, pero cuánto antes, para evitar que el organismo pierda su memoria.

A pesar de haber estado en buena forma física, es aún más importante en estos casos no tener prisas ni sobreestimar las capacidades propias, ya que la pausa ha podido producir que el rendimiento descienda.

¿Qué lesiones podemos sufrir tras una vuelta a la actividad física y cómo las podemos evitar?

A pesar de que existen gran cantidad de actividades que podemos volver a realizar en espacios abiertos siguiendo las pautas establecidas por el Gobierno y las entidades sanitarias frente al Covid-19, las actividades que están teniendo más adeptos son salir a correr y montar en bicicleta.

Salir a correr o realizar ciclismo tras esta pausa de varios meses, en muchos casos sin alternativas similares, o por primera vez puede causar lesiones musculares (contracturas, tendinopatías, fascitis plantar, desgarros, esguinces…) sobre todo en las extremidades inferiores e incluso fracturas.

Para evitarlo es importante en primer lugar realizar ejercicios de calentamiento antes de la actividad, y de estiramiento después, para preparar y relajar los músculos.

También es de suma importancia valorar el terreno y el equipo (por ejemplo, las zapatillas) que se utilizarán, ya que el terreno irregular y zapatillas no adaptadas a nuestra pisada pueden incrementar las probabilidades de lesión.

Finalmente, mantener hábitos de descanso adecuados, y de alimentación, introduciendo alimentos ricos en vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos y los cartílagos y al funcionamiento normal del sistema inmunitario durante el ejercicio físico intenso y tras este.

De forma extra, valorar la suplementación con proteínas de plasma también será beneficioso, ya que estas contribuyen al aumento y conservación de la masa muscular y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.  

Si deseáis saber más acerca de cómo poder realizar ejercicio físico con las menores consecuencias para vuestro cuerpo y ayudar a mantener una correcta salud del sistema musculoesquelético, os recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y os invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural de la gama Osteoarticular. ¡Que nada os detenga!