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La fatiga mental es un concepto que tiene mucho que ver con la salud en el trabajo, aunque no solo se da en ambientes laborales. Lamentablemente adoptamos costumbres y estilos de vida que inciden directamente en nuestra salud y bienestar y este cansancio mental es una de las consecuencias habituales.

¿Qué es la fatiga mental?

La definición de este estado pasa por identificar signos de falta de eficiencia mental. Nuestra capacidad de respuesta a situaciones exigentes disminuye, se cometen errores debido a alteraciones de la memoria y de la capacidad de atención, se presenta desmotivación y todo esto suele ir unido a una sensación de cansancio físico.

Trabajos sedentarios y poco motivadores, de gran exigencia física o mental o muy repetitivos pueden causar esta sensación de que nuestro cerebro no está funcionando normalmente.

Cómo evitar y aliviar la fatiga mental

Además de atajar el problema acudiendo al origen del mismo, es necesario aplicar dinámicas que palíen los efectos de la fatiga mental cuando ya ha aparecido:

Cambios en las condiciones laborales

Los cambios en nuestras rutinas de trabajo son necesarios para evitar la aparición de este cuadro que tiene repercusiones en la salud física y mental, en el ambiente de trabajo y en la productividad de las personas y las organizaciones. Se pueden conseguir grandes resultados con algunos cambios muy sencillos:

  • Creando ambientes más cómodos y menos invasivos, con mobiliario ergonómico y condiciones ambientales confortables (luz, ruido, temperatura, etc.).
  • Organizando el tiempo de trabajo de manera que las jornadas y horarios sean compatibles con una vida plena y un descanso adecuado, además de incluir pausas suficientes para aliviar la carga mental y física en espacios adecuados para ello.

Estos cambios tienen que ver con el lugar y el contenido de los trabajos, pero puesto que no siempre es posible incidir en ese sentido y los cambios en las organizaciones se suelen producir de manera lenta, es importante recordar qué puede hacer alguien que esté padeciendo fatiga mental para aliviar su situación:

Dieta sana

Comer bien es la base de una buena salud. Comer variado, equilibrado y de manera que recibamos los nutrientes necesarios para evitar cuadros sintomáticos como la fatiga mental puede parecer fácil, pero lo cierto es que se pueden dar situaciones en las que nos falte alguna de las sustancias responsables de nuestra vitalidad y capacidad de concentración.

En esos casos y gracias a la acción de los ingredientes que incorporan nuestros complementos alimenticios, como Vitality+, podremos disfrutar de un mayor bienestar.

Entre los ingredientes que contiene Vitality +, destacamos la Jalea Real, que nos aportará un extra de energía para superar nuestra rutina diaria, el extracto de Ashwaganda, el cual nos ayuda a mantener nuestras capacidades físicas y mentales en niveles normales, puede ayudar a mejorar nuestra concentración, e incluso lo recomendamos en situaciones de estrés, ya que nos puede dar el empujón necesario para recuperar nuestro equilibrio y niveles de energía y vitalidad.

Además, la Taurina es uno de los aminoácidos más abundantes en el músculo, en las plaquetas y en el sistema nervioso, la L-Carnitina que es la sustancia que ayuda a transportar los ácidos grasos hacia las mitocondrias, donde se transforman en la energía necesaria para hace funcionar nuestro organismo, y para finalizar, la Vitamina C, es el ingrediente de nuestro complemento que ayuda a mantener nuestros niveles de energía y a disminuir la sensación de fatiga y cansancio.

Todo ello sin gluten, grasas ni sal y en un formato fácil de tomar.

Descanso adecuado

Dormir bien es, para muchas personas, algo difícil de conseguir. Lo cierto es que debemos establecer horarios estrictos (y cumplirlos), dormir en una postura adecuada y evitar las fuentes de excitación (tanto en los alimentos que ingerimos como en los estímulos que percibimos) en las horas previas a irnos a la cama para que no afecten a nuestro descanso.

Ejercicio físico

Haciendo caso al refrán, “mens sana in corpore sano”, si practicamos con regularidad ejercicio físico las repercusiones positivas se reflejarán también en nuestra mente. Mejorar el tono muscular y sentir satisfacción por un buen entrenamiento o paseo será una de las armas definitivas contra la agobiante fatiga mental.

Si además lo practicamos al aire libre la sensación será doblemente placentera y nos ayudará a desconectar de nuestra carga mental.

Hidratación suficiente

La falta de agua en nuestro organismo puede hacernos sentir que nuestro cerebro funciona más despacio. Llevar la cuenta del líquido ingerido y tratar de animarnos a beber más con infusiones o aguas aromatizadas puede ser una buena estrategia para ayudarnos en la lucha contra la fatiga mental.

Yoga, meditación y hobbies

Existen disciplinas y aficiones que nos pueden ayudar a desconectar de todo aquello que colapsa nuestra mente. Encontrar aquello que nos ayude a dejar de estar conectados con las obligaciones aunque sea por un momento será una solución sana y una buena costumbre a conservar. El yoga, la meditación o cualquier tipo de afición que nos produzca satisfacción y relajación serán adecuados.

No dudes en probar nuestros complementos alimenticios, que contienen ingredientes que ayudan a mejorar tu vitalidad y bienestar, de manera que nunca te falte un extra de energía. Haz clic aquí para localizar tu punto de venta más cercano.


[1] Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España. “Carga mental de trabajo: fatiga”. Recuperado de: https://www.insst.es/documents/94886/326962/ntp_445.pdf/a0a57c8d-2ae3-445b-b525-b57d0ad5459