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Un examen dentro de poco, un proyecto profesional complicado, un cúmulo de responsabilidades personales…A veces nuestra mente parece que no puede más, nos sentimos sobrepasados y aparece lo que denominamos el conocido cansancio mental.

Desde Arama Natural, os explicamos qué es  el cansancio mental, cuáles son sus causas y síntomas, cómo podemos evitarlo y qué productos con ingredientes de origen natural pueden sernos de ayuda.

¿Qué es el cansancio mental?

Este tipo de cansancio es un concepto que hace referencia a la fatiga de tipo psicológico, que se basa en la sobrecarga del flujo de pensamiento natural.

¿Cuáles son los síntomas del cansancio mental?

Entre los síntomas principales del cansancio mental encontramos los siguientes:

  • Disminución de la capacidad de atención y de concentración.
  • Bajo rendimiento en el estudio y trabajo.
  • Estado emocional variable.
  • Irritabilidad.
  • Sensación de saturación.
  • Apatía y decaimiento.
  • Dificultades para dormir.

Además de los síntomas mentales y emocionales, los efectos del cansancio mental también pueden apreciarse de manera física, con síntomas tales como:

  • Visión borrosa, escozor ocular.
  • Mareos.
  • Dolor de cabeza.
  • Alteraciones digestivas, diarrea, gases y/o malestar estomacal.
  • Palpitaciones.

¿Cuáles son las causas y factores de riesgo del cansancio mental?

El cansancio mental tiene su origen principalmente en cuestiones externas que nos afectan a nivel emocional y psicológico, las cuales en algún momento, nos sentimos incapaces de sobrellevar. Entre algunas de ellas encontramos las siguientes:

  • Alta carga de trabajo.
  • Alta exigencia y/o complejidad del trabajo.
  • Naturaleza del trabajo (los trabajos más mentales conllevan mayor cansancio mental).
  • Gran Intensidad y/o duración de los esfuerzos.
  • Relaciones conflictivas y/o negativas.
  • Preocupaciones de distinta índole (económicas, sentimentales, de salud…).
  • Monotonía.
  • Ambiente (luz, temperatura, ruidos…).
  • Falta o mala calidad del sueño.
  • Alimentación deficiente.
  • Falta de ejercicio.

Teniendo en cuenta las anteriores causas, podemos decir que a pesar de que estas causas pueden darse en distintas personas, la manera de sobrellevar el cansancio mental de cada una de ellas dependerá de factores como la edad, la experiencia, la actitud y, en definitiva, los recursos asertivos de cada persona.

¿Cómo podemos prevenir el cansancio mental?

Como hemos visto, el cansancio mental viene provocado en la mayor parte de los casos por una sobrecarga de nuestro pensamiento y por la incapacidad de poder gestionarla de manera adecuada. Sin embargo, también un mal aporte de nutrientes a nuestro cuerpo puede conllevar que nuestro sistema nervioso no funcione correctamente y colapse.

Para poder prevenir el cansancio mental, recomendamos seguir los consejos siguientes:

Cuidar el ambiente laboral y del hogar.

Ya sean las condiciones físicas (luz, temperatura etc.) que nos hagan sentir cómodos, como las relaciones interpersonales.

Mantener horarios de actividad de una duración no excesiva.

También, realizar descansos para reestablecer nuestra energía y poder volver a enfocarnos.

Dormir las horas recomendadas y tener un sueño reparador y de calidad.

Durante el sueño el cuerpo gestiona los recuerdos y datos del día y realiza un restablecimiento en nuestro cerebro.

Alimentarse bien.

Cuando nos falta glucosa, la principal fuente de energía de nuestro cuerpo, este no obtiene el recurso para producir la energía necesaria para todas las células del cuerpo, por lo que el funcionamiento de estas se ve limitado.  Además de una buena alimentación, se puede valorar la suplementación como ayuda para obtener todos los nutrientes y vitaminas necesarios. Algunos nutrientes y vitaminas importantes son la colina, las vitaminas del grupo B como la B1, B3, B5 , B6 y B12, el ácido fólico y la biotina. El ácido fólico y las vitaminas B3, B6 y B12 contribuyen a la función psicológica normal y a disminuir el cansancio y la fatiga, la colina contribuye al metabolismo normal de la homocisteína, y la biotina ayuda al funcionamiento normal del sistema nervioso.

Beber agua.

Si alimentarse correctamente nos ayuda a que nuestro cuerpo obtenga los nutrientes necesarios para poder funcionar, asimismo es que tengamos una suficiente ingesta de agua, que también nos ayuda a eliminar toxinas. La deshidratación es una de las principales causas tanto del cansancio físico como del cansancio mental, por lo que es importante que al menos bebamos 8 vasos de agua al día repartidos a lo largo de este. Si os cuesta beber agua, podéis optar por infusiones tanto calientes como frías u otros líquidos. Algunos alimentos, como la fruta (en concreto la sandía o la piña tienen mucha agua y son diuréticas, nos ayudan a eliminar toxinas.

Planificar y organizar las tareas.

El cansancio mental es causado en muchas ocasiones por una gran carga de tareas, tareas muy exigentes o duras que nos hacen centrar nuestra mente de manera muy intensa que puede agotarnos. Si organizamos nuestro tiempo mejor y adoptamos cierta distancia del trabajo (que nos afecte emocionalmente).

Aplicar técnicas de relajación.

La meditación, el yoga, el control de la respiración o el mindfulness serán de ayuda para crear momentos de calma, dejar los pensamientos negativos y gestionar mejor nuestras emociones y energías.

Evadirse, desconectar.

Ya sea realizando un hobby, cogiendo unas vacaciones, dando un paseo por el bosque o tomando un baño, tomarnos un tiempo para nosotros mismos hará que nuestra mente pare durante un espacio de tiempo y vuelva a la carga renovada.

Si padeces de cansancio mental te recomendamos seguir nuestros consejos y te invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural.