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Tener los ojos hidratados es una auténtica necesidad para algunas personas que padecen la molesta sequedad. Si añadimos el factor edad, con sus cambios en los hábitos y energías, la sensación de tener el ojo seco se vuelve más frecuente y por tanto más incómoda.

Queremos daros las claves para mantener los ojos hidratados sin que importe el paso de los años, para evitar sensaciones desagradables y molestias en la visión. Para ello primero aclararemos unas cuantas dudas:

¿Cuándo debemos preocuparnos por tener los ojos hidratados?

Si notas los ojos irritados o incluso con una sensación de comezón o ardor, que puede incluso nublar tu visión o restarte claridad, es probable que tengas el ojo seco.

También es posible que notes que la sustancia viscosa que se forma en el ojo es más espesa de lo normal. En esta situación, la luz directa resulta difícil de gestionar o directamente nos hace daño, y es frecuente que el ojo trate de compensar esta situación con más lágrimas de lo normal.

¿Por qué a veces no tenemos los ojos suficientemente hidratados?

Nuestra lágrima debe de cumplir con unos estándares de calidad y también de cantidad, pero tanto el paso del tiempo como algunos agentes externos o relacionados con la salud pueden modificar estas variables. Si el globo ocular y la cara interior de los párpados no se mantienen lo suficientemente hidratados, pueden notarse molestias.

Un examen ocular descartará otras afecciones, pero normalmente estaremos padeciendo el síndrome del ojo seco. El origen del problema puede ser variado, pero las principales causas son las siguientes:

Causas del ojo seco

Como os hemos comentado, el simple paso del tiempo hace que muchos de nuestros tejidos y órganos funcionen de manera menos precisa. En el caso de las células que dan lugar a las lágrimas esto se traduce en ojos secos y molestias. También los cambios hormonales que la edad conlleva provocan algunos de estos cambios.

El invierno con sus vientos fríos y el verano con sus aires acondicionados o días de viento desértico pueden contribuir también a notar que nuestro ojo no está suficientemente hidratado.

La falta de humedad en el ambiente también juega en contra de nuestro bienestar ocular, por eso en vuelos prolongados es frecuente notar el ojo seco.

Permanecer grandes periodos de tiempo frente al ordenador o un libro puede hacer que pestañeemos menos de lo habitual, disminuyendo así la aportación de hidratación que provocamos con ese movimiento del que casi no somos conscientes a veces.

Polvo, humo y polen pueden causar reacciones por parte de las mucosas del ojo que se traduzcan en sequedad. Por último, algunas enfermedades y medicamentos pueden provocar esta falta de hidratación del ojo y sus molestas consecuencias.

Trucos para mantener los ojos hidratados

Descartando cualquier tipo de enfermedad ocular, podemos tomar algunas medidas para mantener nuestros ojos hidratados. Incluso cuando se debe al paso del tiempo existen remedios que podemos utilizar para deshacernos de las sensaciones de irritación y sequedad.

  • Utiliza el producto sanitario VISglyc: los ingredientes de este fitocolirio natural son perfectos tanto para situaciones que tienen que ver con la sequedad de ojos provocada por la edad, como para aquellas que tienen que ver con factores ambientales. Gracias a sus componentes antioxidantes como la N-acetilcarnosina y el extracto de Vaccinium myrtillus, el ojo se mantiene más joven. Contiene antioxidantes que ayudan a eliminar radicales libres que pueden deteriorar nuestro cristalino, envejeciéndolo. Además, el condroitín sulfato de su fórmula es agente hidratante que se alía con la protección extra de los vasos sanguíneos que aporta el Vaccinium myrtillus. Esta fórmula aporta además acción antiinflamatoria y es compatible con el uso de lentes de contacto. Utilizar VISglyc es tan sencillo como dejar caer unas dos o tres gotas un par de veces al día en cada ojo.
  • Lleva gafas de sol (o incluso protectoras) cuando haga viento. Y evita situaciones en las que sometas a tus ojos a corrientes de aire (conduce con la ventana cerrada y no dirijas el ventilador directamente a tu cara, por ejemplo).
  • Los días de viento evita estar en lugares como la playa o el campo, donde puede haber arena y tierra en suspensión que dañe tus ojos.
  • Al realizar tareas domésticas, evita levantar polvo o exponerte directamente a los vapores de productos de limpieza. Tampoco es aconsejable permanecer en locales con humo en el ambiente.
  • Utiliza humidificadores en casa si el ambiente es muy seco, especialmente en invierno con la calefacción en marcha. Si no tienes, colocar recipientes con agua sobre los radiadores puede ayudar a elevar el nivel de humedad ambiental.

Mantener los ojos hidratados es posible incluso aunque cumplir años juegue en contra de su bienestar. En Arama Natural sabemos que, con los ingredientes adecuados, el envejecimiento es mucho más llevadero.

Nos preocupamos de los aportes nutricionales específicos de esta fase de la vida y también de la salud ocular. ¿Quieres conocer más consejos para mantenerte joven? ¡Visita nuestro blog de salud y bienestar!


Muy Saludable “Luchar contra el ojo seco: cómo mantenerlo hidratado”. Recuperado de: https://muysaludable.sanitas.es/salud/19191/