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A medida que envejecemos nuestro cuerpo experimenta diversos cambios y nuestros órganos y sistemas se degeneran, por lo que sufrimos en mayor medida problemas de salud. Los ojos, así mismo, no son ajenos a esta degeneración natural.

Desde Arama Natural os explicamos cuáles son las patologías oculares más frecuentes a medida que envejecemos, cómo cuidar los ojos en edades avanzadas y qué productos con ingredientes de origen natural pueden sernos de ayuda para mantener su bienestar.

¿Cuáles son las principales patologías de los ojos a medida que envejecemos y por qué suceden?

Los ojos pueden sufrir problemas como el lagrimeo (exceso de lágrimas), las manchas flotantes (puntos, destellos o telarañas de luz frente al ojo) o problemas en los párpados, sin embargo, existen una serie de patologías que consideraríamos más graves y que pasamos a describir:

Presbicia

La presbicia, comúnmente conocida como “vista cansada” se define por la pérdida gradual de la capacidad para enfocar objetos cercanos o pequeños. Esto se debe a que el lente cristalino del ojo pierde su elasticidad, normalmente a causa de la edad.

Las personas afectadas por este problema suelen sufrir dolores de cabeza o posturales, así como en los ojos al forzar la vista.

Síndrome del ojo seco

Las lágrimas son un elemento natural de nuestro ojo que contribuye a su hidratación y protección. Si las glándulas lacrimales no funcionan bien, ya sea por producir poca cantidad de lágrimas o lágrimas de mala calidad, los ojos pueden verse afectados, apareciendo picazón, enrojecimiento, dolor o pérdida de visión. 

Cataratas

Las cataratas son opacidades en el cristalino, áreas nubladas en el lente del ojo que provocan una visión borrosa o turbia. El cristalino es una capa transparente en forma de lente biconvexa que se sitúa tras el iris y cuya función es refractar la luz y así poder enfocar objetos a diversas distancias. A medida que envejecemos, el cristalino va perdiendo su transparencia y puede provocar no solo visión de niebla, si no también fotofobia y deslumbramientos.

Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad que afecta al nervio óptico al producirse una elevación de la presión intraocular. Esta presión en el interior del ojo se produce al existir demasiada presión de fluido dentro del ojo (responsable del tono ocular) y un desequilibrio en su drenaje.

El glaucoma provoca una pérdida de campo visual, en primer lugar, a nivel periférico y va progresando hasta afectar la parte central. Aunque es una dolencia irreversible, en la mayor parte de los casos no provoca síntomas ni dolores en fases tempranas, pero puede llegar a provocar ceguera.

Degeneración macular

La degeneración macular es una de las patologías más frecuentes en edades avanzadas, causando una disminución severa e irreversible de la visión.

Su nombre proviene de la zona ocular a la que afecta, la mácula, o zona central del ojo, porción responsable de la visión central necesaria para realizar acciones como leer o conducir. Existen dos tipos de degeneración macular:

Degeneración macular atrófica o seca

Es la forma más frecuente (hasta un 85% del total) y provoca una pérdida de visión progresiva y lenta.

Degeneración macular exudativa o húmeda

A diferencia de la anterior, su evolución es rápida y severa y se caracteriza por presentar formaciones de vasos debajo de la mácula, que puede causar no solo pérdida de visión si no también distorsión de las imágenes.

Desprendimiento de retina

El desprendimiento de retina se considera una emergencia médica ya que se produce cuando la retina se separa de la parte posterior del ojo, provocando manchas flotantes, agujeros negros o destellos de luz.

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética, es como su nombre indica, una afección de la retina provocada por la diabetes tipo 2, que se manifiesta sobre todo en edades avanzadas.

¿Cómo podemos cuidar los ojos en edades avanzadas?

Aunque siempre debemos consultar a un profesional para conocer la afección que padecemos y sus causas y así actuar en consecuencia, existen algunas consideraciones y hábitos que debemos tener en cuenta para cuidar nuestros ojos en edades avanzadas:

  • De necesitar una corrección visual mediante gafas o lentillas, utilizar la graduación correcta y tener revisiones.
  • Realizar descansos visuales, intentar no forzar la vista y evitar el estrés visual.
  • Mantener una dieta saludable y rica en vitaminas A, C y magnesio.
  • Evita el uso constante de pantallas.
  • Protégete del sol y de agentes nocivos como el humo.
  • Humedece y protege tus ojos con soluciones naturales.

Si quieres tener una vista de lince sea cual sea tu edad, te invitamos a descubrir nuestra gama ocular con ingredientes de origen natural ¡y deja a la naturaleza cuidar de ti!