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Nuestros ojos están en continuo uso, nos sirven para admirar a nuestras personas queridas, una obra de arte, un paisaje, leer…Todo ello puede hacer que, si no los cuidamos, se dañen. Una de las molestias oculares más frecuentes son los ojos cansados.

Desde Arama Natural os explicamos cómo se producen los ojos cansados, cuáles son sus principales causas, sus síntomas y cómo prevenirlos y aliviarlos.

¿Cómo se producen los ojos cansados?

Los ojos están expuestos continuamente al exterior además de estar en continuo uso. Para entender la sensación de los ojos cansados debemos pensar en la fatiga física que sufre cualquier otra parte de nuestro organismo, como los músculos, ante un esfuerzo intenso y/o continuo o sin los cuidados pertinentes.

Los ojos están protegidos por las lágrimas, que expulsadas desde el lagrimal y repartidas por la superficie ocular mediante el parpadeo, forman una película que actúa como barrera ante amenazas externas y a su vez los mantiene hidratados.

Si los ojos realizan sobreesfuerzos o no se hallan correctamente hidratados podemos sufrir de ojos cansados.

¿Cuáles son los principales síntomas de los ojos cansados?

Entre los principales síntomas de los ojos cansados encontramos los siguientes:

  • Visión borrosa, pérdida de nitidez.
  • Escozor ocular y necesidad de frotarlos.
  • Enrojecimiento de ojos.
  • Dolor de cabeza.
  • Hinchazón de ojos, ojeras o bolsas.
  • Sensación de cuerpo extraño en el ojo.
  • Sequedad ocular.
  • Sensación de pesadez en ojos y/o párpados.

¿Cuáles son las posibles causas de los ojos cansados?

Como hemos comentado anteriormente, las causas de los ojos cansados pueden ser muy diversas.  

Al igual que nuestros músculos se sienten fatigados tras un esfuerzo físico, nuestros ojos también pueden sentirse cansados ante esfuerzos visuales excesivos como forzar la vista.

Podemos forzar la vista por varios motivos como, por ejemplo, problemas de refracción tales como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo u otras afecciones como el estrabismo o la presbicia, no detectados o sin corregir.

Otro esfuerzo común es la exposición a pantallas (ordenadores, tablets o smartphones) con una excesiva luz de alta frecuencia que provoca estrés visual, o realizar actividades con poca luz, como leer, obligando al ojo a adaptarse a esta luz o centrando la atención en un punto concreto, limitando el parpadeo.

El estrés y la falta de sueño también son causas posibles de los ojos cansados, haciendo que estos no solo trabajen más, si no que no puedan recuperarse correctamente de estos esfuerzos.

¿Es lo mismo padecer ojos cansados que vista cansada o presbicia?

Aunque normalmente puede hablarse de vista cansada como sinónimo de ojos cansados y ambos presentan sintomatología similar, lo cierto es que no son lo mismo.

La fatiga ocular u ojos cansados es una afección puntual debida a sobreesfuerzos o circunstancias temporales que tienden a mejorar una vez el ojo ha descansado adecuadamente o se ha detectado la causa que originaba su fatiga.

Por otra parte, la presbicia o vista cansada es un trastorno visual que se produce por la pérdida de elasticidad del cristalino y que aparece a partir de los 45 años. Este trastorno solo es corregible mediante uso de gafas graduadas o intervención quirúrgica.

¿Cómo podemos aliviar y prevenir los ojos cansados?

Si padecemos molestias oculares en primer lugar deberemos tener en cuenta la posible causa que pueda encontrarse tras ello para así actuar en consecuencia.

Si nuestro problema parece estar relacionado con una sobreexposición a pantallas deberemos realizar pausas frecuentes como, por ejemplo, levantar la mirada de estas cada 20 minutos y durante 20 segundos fijarla en otro punto lejano de la habitación o cerrar los ojos para forzar el parpadeo.

La colocación de la pantalla también es un punto importante. Esta debe encontrarse en un ángulo de 45º respecto a la altura de nuestros ojos y a 50 cm de los ojos. También debemos configurar sus filtros de protección. En el caso de los móviles la distancia deberá ser de 30 cm de distancia.

La iluminación de nuestro entorno también es un punto importante ya que si contamos con una iluminación deficiente nuestros ojos deberán trabajar más para adaptarse a la luz y ver bien en esas condiciones. Siempre es preferible utilizar luz natural, pero si no es posible conseguirla, la iluminación artificial no debe ser dura (luz blanca) si no la luz amarilla, más parecida a la natural.

Para mantener la salud ocular, asimismo, deberemos ofrecer a nuestros ojos las suficientes horas de sueño, una dieta sana y equilibrada, evitar sustancias como el alcohol y el tabaco, además de mantenerlos hidratados mediante soluciones estériles de venta en farmacias. 

¡Cuida tus ojos! Para ello te recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y seguir un estilo de vida saludable, ¡te lo agradecerán!