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El estreñimiento es un trastorno del tránsito intestinal muy común que suele afectar en mayor medida a las mujeres. Además, durante el embarazo, las mujeres sufren diversos cambios corporales que pueden condicionar su día a día, como puede ser el estreñimiento.

Desde Arama Natural os explicamos la relación que existe entre estreñimiento y embarazo, por qué se produce el estreñimiento durante el embarazo, y cómo actuar ante él.

¿Por qué se produce estreñimiento durante el embarazo?

Como hemos avanzado, durante el período de gestación las mujeres sufren diversos cambios corporales como los siguientes:

Cambios hormonales

Uno de los cambios corporales más significativos y de gran impacto es el aumento de los cambios hormonales.

Una de las hormonas más liberadas en este período y, de las principales hormonas femeninas, es la progesterona, que interviene en la sexualidad y gestación. Esta hormona tiene el efecto de ralentizar los procesos digestivos debido a la relajación de las fibras musculares, incluyendo las del intestino, haciendo que los movimientos intestinales se reduzcan y con ello aparezcan alteraciones del tránsito intestinal.

Presión del útero contra el aparato digestivo

Otra razón por la que se puede producir estreñimiento durante el embarazo es que a medida que el feto va creciendo, el útero va presionando cada vez más los intestinos y el recto. Debido a este bloqueo físico y el reducido espacio para que los alimentos pasen por los intestinos, el tránsito se vuelve más lento.

Suplementación de hierro

Durante el embarazo el profesional sanitario puede suplementar hierro. Este elemento contribuye a la fabricación de la hemoglobina que transporta el oxígeno en sangre, en la formación de colágeno, proteína importante en huesos, cartílagos y tejidos conectivos, en el refuerzo del sistema inmunitario.

Además, es necesario porque durante el embarazo la cantidad de sangre que circula por el organismo es significativamente mayor, se precisan mayores cantidades de hierro para nutrir la placenta y el crecimiento del feto y para evitar anemia.

El hierro, sin embargo, puede estar relacionado con el estreñimiento ya que puede ralentizar el tránsito intestinal.

A pesar de que si se consume sin alimentos este puede absorberse mejor, también puede contribuir al estreñimiento, por lo que es recomendable siempre consumirlo junto a alimentos. En este caso, el hierro se absorberá de forma más lenta, pero se reducirán los problemas de tránsito intestinal.

Retención de líquidos

Como ya hemos mencionado, los cambios hormonales pueden estar relacionados con los episodios de estreñimiento durante el embarazo.

Otro cambio corporal producido por la acción de las hormonas es la retención de líquidos, el cual también contribuye a causar estreñimiento.

La aldosterona es una hormona que aumenta la retención de sodio y agua en el cuerpo de la gestante, los cuales se utilizarán para formar los tejidos del feto y la placenta.

Otro motivo por el que se da la retención de líquidos es la presión del útero sobre los vasos sanguíneos.

La retención de líquidos produce que se acumule agua en diversas zonas del cuerpo y que esta no se utilice para humedecer el bolo alimenticio y facilitar el paso de éste por los intestinos.

Hábitos de salud

Además de los cambios corporales detallados, existen diversos cambios en los hábitos de salud que pueden contribuir a la aparición del estreñimiento como son la falta de ejercicio físico, escaso o nulo aporte de agua y dieta baja en fibras.

¿Cómo mejorar el estreñimiento durante el embarazo?

Como hemos comentado anteriormente, por los cambios que se producen durante el embarazo, se puede producir una alteración del tránsito intestinal. Podremos evitar que el estreñimiento perdure o empeore actuando sobre nuestros hábitos de salud.

Es muy importante consumir abundante líquido no únicamente para eliminar toxinas sino también para mejorar los movimientos intestinales.

Una dieta rica en fibra también será de ayuda debido a que este elemento (concretamente la fibra soluble) aporta volumen a las heces, las ablanda y facilita así que pasen a través de los intestinos.

Algunos alimentos ricos en fibra son las ciruelas, el aguacate, el hinojo, la avena, las legumbres, los cítricos, los higos, los frutos secos, la zanahoria, el tomate, las verduras de hoja verde, los arándanos y el brócoli.

Finalmente, la realización de ejercicio físico moderado de manera diaria ayudará a regular los movimientos intestinales. Algunas prácticas que pueden realizarse durante este período pueden ser el Pilates, el yoga o el baile.

Normalmente los problemas de tránsito intestinal durante la gestación suelen no revestir gravedad y ser temporales, sin embargo, siempre recomendamos consultar a un profesional.

¡Cuida tu salud intestinal! Para ello, desde Arama Natural te recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y mantener hábitos de vida saludable, ¡tu cuerpo te lo agradecerá!