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Es ampliamente conocido que a muchas personas les afecta el denominado “estreñimiento del viajero”, es decir, la incapacidad de poder ir al baño cuando se está de vacaciones, fuera de la zona de confort habitual. Asimismo, ocurre que algunas personas tienen problemas para ir al baño en el trabajo.

Desde Arama Natural os explicamos por qué aparecen problemas para ir al baño en el trabajo y qué productos con ingredientes de origen natural os pueden ser de ayuda para afrontarlo.

El estrés y el estreñimiento

El sistema gastrointestinal cuenta con una inmensa cantidad de terminaciones nerviosas, por lo que se le considera el “segundo cerebro” debido a su conexión directa con el sistema nervioso central. Cualquier problema que tenga uno afectará al otro y a la inversa.

Más allá de problemas intestinales, existen varias causas producidas por el estrés, un problema nervioso que es una de las principales causas de este tipo de estreñimiento.

¿Qué causas pueden hacer que tengamos problemas para ir al baño en el trabajo?

Como hemos comentado, el estreñimiento en el lugar de trabajo puede ser provocado por el estrés. A continuación, os detallamos algunos factores que pueden provocarnos problemas de tránsito intestinal:

Nerviosismo

Entregas, reuniones, llamadas…Todo ello puede hacer que nos sintamos sobrepasados. Cuando estamos estresados, el cerebro envía señales al intestino, el cual presenta espasmos, que si se concentran en una zona pueden provocar enlentecimiento de los movimientos intestinales e incluso una retención de la materia fecal.

Incomodidad

Igual que ocurre durante los viajes, el trabajo es un lugar fuera de la zona de confort de nuestro hogar. Para muchas personas el deber acudir a un baño público (con la higiene, olores y sonidos que puede conllevar) les provoca malestar. Asimismo, en la mayoría de las ocasiones, las personas que padecen de estreñimiento precisan sentarse de cuclillas o pasar un largo rato en el baño, hechos que en una jornada de trabajo son complicados seguir.

Malos hábitos alimenticios

El estrés laboral por gran carga de trabajo o por horarios variables puede provocar que nos saltemos comidas, comamos a deshoras, rápido o comidas preparadas, con grasas saturadas y pocas cantidades de frutas y verduras.

Poco o nulo movimiento físico

A no ser que nuestro trabajo comporte movimiento y ejercicios de fuerza, resistencia o repetición, en la mayoría de los casos, durante la jornada laboral sufrimos de gran sedentarismo, pasando largas horas de pie o sentados. El movimiento corporal que aporta el ejercicio físico contribuye al movimiento correcto de los intestinos, evitando el estreñimiento.

Reducida ingesta de agua

Durante las horas de trabajo, ya sea por el hecho de que consumimos café, estamos muy enfocados en el trabajo o debemos trasladarnos a la fuente de agua , muchas veces no ingerimos la cantidad de agua necesaria para nuestro correcto tránsito intestinal. El agua ablanda las heces y facilita su traslado y expulsión, por lo que, de sufrir deshidratación, las heces endurecerán y serán más difíciles de expulsar.

Mayor consumo de café

Ya sea porque la máquina de café está cerca y necesitamos descansar un poco o porque nos apetece un café en el desayuno y tras la comida, durante la jornada laboral podemos llegar a consumir excesivas cantidades de café.

Aunque para algunas personas tiene un efecto laxante, un exceso de café puede provocar el efecto contrario, al producir deshidratación y con ello, heces más duras que no puedan pasar por el tracto intestinal.

Asimismo, el café puede ser excitante, lo que incrementaría los espasmos intestinales.

¿Cómo evitar los problemas para ir al baño en el trabajo?

Además de intentar identificar la situación que estamos pasando y que puede estar afectándonos, para así poder actuar en consecuencia (tener horarios de comida más regulares, comer mejor, realizar ejercicio moderado antes o después del trabajo), podemos seguir algunos pasos para mejorarlo.

Antes de ir a trabajar, aunque cueste, intentad levantaros un poco antes para ir con tiempo y poder incluso meditar. Esto hará que empecéis el día con más tranquilidad. Un vaso de agua en ayuno nos ayudará a que nuestro intestino se despierte.

A continuación, es importante que no nos saltemos el desayuno. Un desayuno que nos podría ayudar sería tostaditas o cereales integrales, con una pieza de fruta (evitemos el plátano si está verde). También podemos tomar café (preferiblemente americano por su alto contenido en agua y pocas calorías) que nos ayudará a ir al baño (pero recordad, si abusamos podemos conseguir el efecto contrario).

En el trabajo, si es posible, es importante que cada hora nos despejemos unos minutos, levantándonos para movernos.

A lo largo del día será bueno que bebamos poco a poco en sorbitos y piquemos snacks con fibra, como frutos secos o ciruelas pasas (que, aunque son altas en azúcares, contienen mucha fibra).

Además, el consumo de complementos alimenticios será un perfecto apoyo para regularizar nuestro tránsito. ¡Os invitamos a conocer nuestra gama Bienestar con ingredientes de origen natural!